Las ventas minoristas en Brasil aumentaron en noviembre frente a las expectativas de una caída mensual, mostraron el viernes cifras oficiales, aunque más de la mitad de las actividades medidas tuvieron un resultado negativo en el período, con una inflación de dos dígitos que lastró el consumo.

El aumento mensual desestacionalizado del 0,6% en noviembre frente a octubre superó el pronóstico medio de una caída del 0,2% en una encuesta de economistas de Reuters.

La agencia gubernamental de estadísticas IBGE también revisó el indicador de octubre a un aumento de 0,2% desde la caída de 0,1% reportada anteriormente.

IBGE dijo que las ventas mensuales se desplomaron en cinco de las ocho categorías encuestadas en noviembre. El resultado general, sin embargo, fue impulsado por el crecimiento de las ventas de hipermercados, supermercados, productos alimenticios, bebidas y tabaco, un 0,9% más que el mes anterior.

En términos interanuales, la caída del 4,2 % en noviembre fue menor que la baja del 6,5 % pronosticada en la encuesta.

Las ventas minoristas aumentaron un 1,9% con respecto al período enero-noviembre del año pasado, registrando el mismo crecimiento en los 12 meses hasta noviembre y desacelerándose del avance del 2,6% en los 12 meses hasta octubre, lo que indica un ritmo más débil de ventas, dijo el IBGE.

En una base más amplia, incluidos los automóviles y los materiales de construcción, las ventas minoristas en noviembre subieron un 0,5% respecto al mes anterior, marcando el primer aumento después de tres caídas consecutivas, dijo el IBGE. En lo que va del año, el incremento sobre la misma base fue del 5,3%.

La inflación anual de Brasil alcanzó un máximo de seis años de más del 10% en 2021, lo que llevó al banco central a uno de los ciclos de aumento de tasas más agresivos del mundo el año pasado. En diciembre, la autoridad monetaria elevó su tasa de interés de referencia al 9,25% desde el 2% de marzo y señaló un mayor endurecimiento para este año.