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Invertir en Inteligencia Artificial: oportunidad y realidad
Mié, 12/07/2023 - 09:00

Pedro Torrealba

Pedro Torrealba
Pedro Torrealba

Gerente general de Capitaria

El crecimiento que ha tenido la Inteligencia Artificial (IA) presenta una oportunidad de inversión que, en el papel, solo podría mejorar. Así lo anticipan los hechos recientes y la proyección del mercado, aunque siempre se debe tener en cuenta el presente económico de Estados Unidos.

Antes del hoy mundialmente conocido Chat GPT, empresas como Meta (ex-Facebook), Tesla y Amazon estaban desarrollando IA de manera interna, innovando en materia de reconocimiento facial en fotos o incluso en el manejo autónomo de automóviles. Actualmente, todos quieren subirse a este carro.

Sin ir más lejos, la IA es responsable del mayor rally tecnológico de las últimas dos décadas. Casi todas las rentabilidades de Standard and Poor’s (500 empresas más importantes de la Bolsa de Nueva York), se han debido a la Inteligencia Artificial y, principalmente, al lanzamiento de Chat GPT.

Pensando en números concretos, las proyecciones del tamaño del mercado de la IA proyectan un crecimiento de US$ 165 mil millones para fines de este año, mientras que para 2030 se estima que llegue a US$ 1.591 mil millones, o sea diez veces lo que es actualmente. 

En este universo, existen dos compañías que hoy se están dedicando principalmente al desarrollo en Inteligencia Artificial: Microsoft, mayor inversionista de OpenAI (creador de Chat GPT), y Google, que con el objetivo de competir con Microsoft creo Bard AI, chatbot que, a diferencia de Chat GPT, está conectado a internet y tiene información actualizada hasta la fecha.

A pesar de los esfuerzos de Google, el lanzamiento de Bard AI no tuvo la recepción esperada, lo que generó en su momento una caída importante de la acción, aunque, en la actualidad está mucho más consolidado que en ese entonces.

El impulso de la Inteligencia Artificial benefició también a la empresa tecnológica Nvidia, diseñadora y fabricante de las GPU, componentes requeridos por estas inteligencias para funcionar. De hecho, en su última entrega de resultados, la compañía dio a conocer un crecimiento de un 25%, con un enfoque de la empresa que mutó del gaming y las tarjetas gráficas al mundo de los datos.

Adicionalmente, Meta desarrolló SAM (Segment Anything / Meta IA), inteligencia que permite identificar cosas o personas dentro de una imagen o un video, herramienta que se proyecta en el mundo de la medicina, contemplando que en el futuro pueda detectar lesiones o anomalías en nuestro cuerpo.

Otras compañías o índices que compiten en este mercado son AMD, ETF BOTZ, ETF ARKQ, Nasdaq, Palantir, Intel y Salesforce, y se presentan como opciones de inversión.

Ahora, si bien el futuro se ve prometedor para las acciones y los ETF que están ligados a la Inteligencia Artificial, es importante no dejar de lado el presente económico de EE. UU. y los temores por mayores caídas de la renta variable. 

La elevada tasa de interés en la mayor economía del mundo seguiría obligando a la Reserva Federal a mantener su proceso de alzas de tasas, mientras que el balance de la FED ha registrado importantes retrocesos en los últimos meses, generando menor liquidez en los mercados. Este escenario podría seguir afectando a la renta variable, más aún si se confirma este año una recesión en Estados Unidos, situación que provocaría caídas en el mercado bursátil, donde las firmas tecnológicas no estarían libres de algún debilitamiento adicional.

 

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