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Crisis del turismo en Ecuador: reservas hoteleras canceladas y destinos pacíficos afectados
Viernes, Enero 19, 2024 - 18:43
Fuente: Reuters

El impacto mediático del conflicto armado en el país andino ha llevado a cancelaciones súbitas de eventos y reservas hoteleras. Es una situación que amenaza la recuperación del sector y obliga al gobierno y a las cámaras turísticas a replantear la imagen de la marca país en eventos internacionales.

“Vamos con todo, 2024 será un excelente año para el sector”. Así finalizó el discurso del ministro de Turismo de Ecuador, Niels Olsen, tras la presentación del Plan de Turismo 2024 el pasado 3 de enero. Frente a representantes gremiales y diversas instituciones del sector público y privado, el gobierno de Daniel Noboa buscaba expandir la presencia de Ecuador en al menos 26 eventos internacionales de turismo y 30 publicaciones en medios especializados. 

No obstante, el optimismo del inicio de año sufrió un duro golpe, cuando el 8 de enero, el Ejecutivo decretó un Estado de Excepción ante el alza de operaciones del crimen organizado como atentados y motines carcelarios. Al día siguiente, las imágenes de la toma de TC Televisión, un canal de Guayaquil, dieron la vuelta al mundo y conmocionaron a propios y extraños. 

De inmediato, el pánico entre los turistas internacionales se hizo evidente: Guayaquil sufrió una caída del 80% en la ocupación hotelera y desde entonces, la situación no ha levantado cabeza. A esta crisis se sumó la imposición de un toque de queda que rige desde las 23:00 a las 5:00 y, por ende, afecta la vida nocturna de la llamada “Perla del Pacífico”. 

“Esta situación es peor que la pandemia, porque en este momento, la ocupación hotelera está alrededor del 5 o 10%”, lamenta Holbach Muñetón, presidente de la Cámara de Turismo del Guayas. Desde su perspectiva, la incapacidad del gobierno de Guillermo Lasso (2021-2023) para combatir el crimen organizado hizo mella en el prestigio de Guayaquil como destino turístico. La ciudad más grande de Ecuador, usualmente conocida por su circuito de museos, grandes muelles y centros comerciales, ha afrontado cancelaciones de conciertos, ferias y un descenso en las reservas de hospedajes y restaurantes. 

Para Muñetón, el próximo reto del gobierno y las Fuerzas Armadas del país andino es garantizar rutas seguras que permitan habilitar paquetes turísticos en Guayaquil. Esto es importante, debido a que Ecuador participará del 24 al 28 de enero en la Feria Internacional de Turismo (2024) en Madrid, España. Allí, los representantes de la administración Noboa promocionarán la nueva marca país y los destinos turísticos clave de Ecuador. “El mensaje del gobierno debería estar alineado a garantizar la seguridad del viajero. No es enviar invitaciones porque sí, deberían presentarse por ejemplo, 10 zonas seguras en Guayaquil, Quito o Ambato que permitan al turista movilizarse con tranquilidad y protección policial”, sostiene Muñetón.

EL IMPACTO EN QUITO

La gravedad de los actos delincuenciales en el litoral ecuatoriano han impactado en Quito, pese a los menores índices de criminalidad. La Federación Hotelera de Ecuador dio a conocer que ni bien se conoció la toma del canal TC, se cancelaron al menos el 80% de eventos en la capital ecuatoriana. Mientras que, las evacuaciones al aeropuerto o a hospedajes ubicados en la periferia de la ciudad no se hicieron esperar. 

Raúl García, presidente de la Cámara de Turismo de Pichincha, considera que el gobierno de Noboa reaccionó bien al momento de abordar la lucha contra el narcotráfico. No obstante, opina que el hecho de usar términos como “guerra” o “terrorismo” para referirse a los criminales ha repercutido negativamente en la imagen de Ecuador en general, sin diferenciar unas regiones de otras.

“Ahora el mundo ve a todo el país como si fuese la Fanja de Gaza. Cuando en realidad, la sierra ha estado menos expuesta a las acciones criminales, al igual que la Amazonía o las islas Galápagos. Así que el gobierno debería comunicar que tienen bajo control a los criminales en ciertos sectores y además, levantar el estado de guerra que obviamente no va a permitir que nadie venga”, declaró García para AméricaEconomía. Esta oleada de cancelaciones y pánico colectivo ha llevado al presidente de la cámara a pensar que si las restricciones se mantienen durante dos semanas más, se alcanzarán cifras equivalentes a las vistas durante la pandemia del COVID-19. 

“Adicionalmente, también hay hoteles pequeños que trabajan con ciudadanos de otras provincias. Hay restaurantes de lujo, medianos o de comida rápida que trabajan del día a día. No hay oportunidades para las exhibiciones artísticas ni para los teatros”, advierte García. A estos actores visibles, se suma la cadena de valor que implica la actividad turística, como puede ser la venta de verduras y lácteos, artículos de ferretería y el transporte entre regiones. 

A través de reuniones con autoridades, tanto del Ejecutivo como municipales y regionales, la Cámara de Turismo de Pichincha ha aportado a un plan de establecimiento de zonas seguras de turismo. Si bien García piensa que es una opción válida, al final, cree que debería seguirse una estrategia alternativa. 

“A la larga no hay que focalizar el turismo en ciertas regiones. No, simplemente hay que fortalecer la comunicación y la promoción de los sectores que nos ofrecen la garantía de que no puede ocurrir nada en los sectores turísticos. No se trata de decir “cuidado, no vayamos a Esmeraldas, porque allí hay mucho movimiento”.

LAS ISLAS GALÁPAGOS: ¿UNA ALTERNATIVA A LA CRISIS?

Hogar de una biodiversidad única y paisajes exóticos, las islas Galápagos se encuentran a más de 1.200 km de Guayaquil. Además de ser lejanas en distancia, también lo son en situación de seguridad. Entre 2013 y 2015, no se registraron muertes violentas y la situación poco ha cambiado desde entonces. 

Por ello, para Andrés Ordoñez, director ejecutivo de la Cámara de Turismo de Galápagos, las islas deberían recibir un trato preferencial en el régimen del toque de queda para mantener a flote su industria turística. “Galápagos suele ser una marca de referencia en los mercados turísticos internacionales. Creo que el enfoque actual de la comunicación debería mostrarnos como un territorio dinámico, variable y sobre todo, de paz. Esto podría mejorar la propia imagen de Ecuador como destino turístico”, sostiene Ordoñez. 

Las cifras recientes demuestran el carácter pacífico de las Galápagos, en comparación al resto de Ecuador. En diciembre de 2023, llegaron 25.292 visitantes a las islas e incluso, todos los meses del año se registraron visitas superiores a 2019. Julio y marzo fueron los meses con mayor presencia de visitantes, mientras que enero y octubre exhiben los registros más bajos. Pero todos superan los 20.000 visitantes mensuales. 

Actualmente, el gobierno local ha introducido un filtro de seguridad que aplica a las personas que quieren ingresar a las islas. Se divide a las personas en categorías de transeúntes y turistas, con el objetivo de restringir el ingreso a aquellas personas que tengan antecedentes delictivos graves, así como notificar a la Policía ecuatoriana de estos casos. Sin embargo, en tiempos recientes, el narcotráfico ha utilizado las islas como puerto de embarque de cargamentos ilegales a Estados Unidos y México. “A pesar que hemos sido testigos de algunas actividades de incautación de droga, dirigidas por la Marina o la Policía, la situación se ha descontrolado. Porque el territorio de Galápagos es muy vasto, especialmente la zona marítima”, advierte Ordoñez. 

Este viernes 18, en una entrevista radial, el presidente Noboa admitió la gravedad del problema y sugirió que Ecuador debería implementar redes de patrullaje marítimo con países cercanos como Perú y Colombia para combatir el alcance del narcotráfico en las islas turísticas. Ordoñez coincide con esta propuesta, aunque también espera que el gobierno no deje de lado la conservación ambiental, pues en su mayoría, el apoyo suele provenir de ONGs y la sociedad civil de Galápagos. “Necesitamos recursos para el mejoramiento y monitoreo de los sitios de visita, así como el acondicionamiento para la reducción del ingreso de pasajeros”.  

LA CUESTIÓN DEL IVA

En medio del debate en torno a las estrategias para combatir la delincuencia, el gobierno de Noboa propuso incrementar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) del 12 al 15% para que influya en la recaudación tributaria. Se trata de una solución polémica que ha generado adeptos y opositores tanto en la política como en la sociedad ecuatoriana. “No estamos alineados con un alza del IVA, sino con una suspensión de su valor o en una eventual disminución. El turismo es una actividad que pretende que las personas conozcan otros lugares y prefieran estadías largas. Para lograr esto, se necesita una mejor capacidad de gasto que se conseguiría con la reducción del IVA”, sugiere Ordoñez. 

Por otro lado, para Holbach Muñetón, el alza del IVA propuesta por el gobierno es una opción negativa, porque es ambiguo en torno a cuántos fondos se van a destinar a la seguridad y otros rubros. Además, corre el riesgo de volverse permanente. “En su lugar se debería promover un subsidio focalizado. Hoy en día, la tecnología permite definir un gasto de US$ 2.000 millones destinado al sector de la seguridad o el turismo. De lo contrario, se desvirtúa el motivo de los ingresos”, sugiere. 

De esta forma, Ecuador abre el año con una escalada de violencia que amenaza con arrasar la recuperación modesta del sector turístico. Cabe destacar que en 2023, el país recibió 1,4 millones de extranjeros, casi 200.000 más que en el año anterior. Aunque todavía no se llegaba a las cifras de 2019, según cifras del Ministerio de Turismo. Para el siguiente informe, se sabrá si la administración Noboa logró impulsar un mensaje de seguridad efectivo, destinado a promover los lugares turísticos alejados de la criminalidad.

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Autores

Sergio Herrera Deza