Pasar al contenido principal

ES / EN

Diversificación de oferta y más puntos de venta disparan el mercado de vapes en Latinoamérica
Miércoles, Enero 17, 2024 - 18:46
Vapes. Foto: Europa Press.

Según Euromonitor, este segmento ya alcanza un valor de US$ 204 millones. No obstante, los dispositivos para el vapeo cargan con los efectos que causan en la salud y legislaciones que prohíben su uso en varios países de la región como principales barreras para seguir creciendo.

Pese a la polémica que genera su uso, el vape toma vuelo en América Latina. Según cifras de la firma de investigación de mercado global Euromonitor International, el valor del mercado de este dispositivo electrónico pasó de US$ 41 millones en 2017 a US$ 204 millones en 2022. Además, entre 2021 y 2022 registró un crecimiento de 143%.

Los jóvenes, son los heavy users del vape por excelencia. Y es que a diferencia de los cigarrillos tradicionales, que tienen un rango demográfico de alrededor de 35 a 50 años, los consumidores de vape son más jóvenes, por lo que “hace que nuevos consumidores ingresen a esta categoría” aún cuando estos pueden no haber fumado antes, de acuerdo con Rodrigo Mattos, analista senior de investigación en Euromonitor International. Además, los e-vapes y vapes se presentan como una alternativa “más saludable” y “flexible”, debido a que disponen de diversos sabores y pueden no contener nicotina, calando en las preferencias de este segmento joven.  

Pese a que durante la pandemia de COVID-19, el ecosistema de vaping experimentó un crecimiento moderado, el efecto de la pandemia a largo plazo fue positivo para generar el hábito del vapeo, que fue asociado con la relajación y la reducción de la ansiedad ante prolongados meses de confinamiento e incertidumbre. Esto llevó a que los consumidores, que enfrentaron altos niveles de estrés durante este período, percibieran a los vapes como menos perjudiciales para la salud, según Mattos. 

Terminada la pandemia, la estrategia consistió en llevar el producto a un consumo masivo. De esta forma, los dispositivos para el vapeo ya no solo estaban disponibles en tiendas especializadas, sino también en bodegas y correrías (pequeños establecimientos) de barrio. Además, también se pueden adquirir en tiendas de conveniencia físicas y virtuales. Este enfoque diversificado de distribución amplió significativamente el alcance y accesibilidad de los productos, explica Juan Pablo Sánchez Zuluaga, Gerente General de STLTH Perú, empresa de origen canadiense dedicada a la producción y comercialización de cigarros electrónicos.

La ampliación de canales de venta tuvo un efecto significativo. Así, entre 2022 y 2023 STLTH multiplicó su venta casi ocho veces. Para este año, la empresa proyecta un crecimiento superior al 20%, duplicar su volumen y cuadriplicar sus puntos de venta. Para este proceso de expansión, los distribuidores jugarán un rol clave. 

“Nosotros hemos más que cuadruplicado el número de puntos de disponibilidad de producto para nuestra marca”, dice Sánchez Zuluaga. “Todo el ejercicio de consumo masivo que han hecho nuestros competidores y nosotros, hizo que el número de puntos de venta sea 10 veces más de lo que era en 2022”. 

Para el ejecutivo de STLTH, la categoría está inmersa en un proceso de “democratización”, por lo que los precios se han mantenido, a la par que la oferta de productos es cada vez más diversificada haciéndolos más accesibles por los rangos de precios que maneja la empresa.

“Hay productos descartables y con cartuchos. El precio varía por la cantidad de puffs o caladas”, dice Sánchez Zuluaga. “La idea es estabilizar los diferentes tipos de productos en las diferentes cantidades de puffs, seguir innovando y entregar productos que puedan llamar la atención al fumador”. 

PAÍSES ANTI VAPEO

Colombia y Chile son los grandes mercados del vape. En tanto, en países como Argentina, Brasil, Panamá, Guatemala, Nicaragua, Uruguay y Venezuela los cigarrillos electrónicos están prohibidos por ley.

Precisamente, para Rodrigo Mattos, la legislación será un factor determinante para el crecimiento de los vapes en América Latina. Prevé, por ejemplo, que en Argentina, con Javier Milei a la cabeza, se considere la liberalización de los vapes como una medida necesaria para fomentar un mercado más abierto. De manera similar, en Brasil ya se están llevando a cabo discusiones en torno a la posible legalización de los vapes. 

Esta tendencia se presenta como una posible fuente de ingresos adicionales para los gobiernos mediante la comercialización de productos. Sin embargo, el analista de Euromonitor también considera que la creciente popularidad de los vapes podría estar relacionada con intentos de eludir el mercado legal, dado que solo en Brasil existe un mercado ilegal que comprende entre 2 y 4 millones de consumidores activos.

No obstante, la principal barrera y fuente de debate sobre uso es el efecto nocivo que genera en la salud, especialmente por parte de expertos de este campo. Por lo pronto, la Organización Mundial de Salud (OMS) sostiene que si bien todavía es muy temprano para tener respuestas contundentes sobre las consecuencias que tiene fumar cigarrillos electrónicos, se ha estipulado que son productos perjudiciales para la salud al igual que el consumo de tabaco. 

Entre las consecuencias que el organismo de las Naciones Unidas destaca por el uso de  vapes o sistemas electrónicos de administración de nicotina (SEAN) y sistemas electrónicos sin nicotina (SESN), está el aumento del riesgo de enfermedades cardíacas, el incremento de la posibilidad de desarrollar trastornos pulmonares, exponer a no fumadores a la nicotina y a otras sustancias nocivas, entre otros.

“Creo que todavía hay mucha ciencia detrás que necesita ser desacreditada para que estas agencias sanitarias comiencen a ver los vapes con otros ojos”, dice Mattos. 

Ya en 2022 la Red Somos Innovación, una alianza dedicada al intercambio de experiencias políticas y sociales en Latinoamérica, presentó el primer Índice Global Políticas Anti-Tabaco Efectivas. Este estudio funge como guía para que gobiernos y autoridades analicen las ventajas de regular y aplicar políticas públicas inteligentes en torno a los Productos de Nicotina sin Combustión (PNSC), como los vapes. 

“Los PNSC logran tener una efectividad del 11% al 18% para ayudar a dejar el cigarrillo tradicional, y son 95% menos dañinos al ser mecanismos que contienen, si se desea, dosis controladas de nicotina sin quemar el resto de los químicos tóxicos contenidos en el tabaco”, afirma la alianza en un comunicado. 

En contraste, desde la OMS afirman que no está claro el potencial que tienen estos dispositivos como una intervención para dejar de fumar porque las pruebas disponibles no son concluyentes. 

Por lo tanto, si bien el mercado de vapes se ha disparado en la región debido a las estrategias de expansión, la industria se encuentra en un punto crucial, donde la percepción pública, los resultados de investigaciones científicas sobre los efectos de su consumo y la regulación vinculada a las ideologías políticas desempeñarán un papel fundamental en su evolución, de acuerdo con  Mattos. 

Países

Autores

AméricaEconomía.com