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¿El final de la carretera? Crisis en la industria automotriz de Argentina por escasez de autopartes y divisas
Miércoles, Abril 3, 2024 - 18:00
Fuente: Reuters

Si bien el país registró un crecimiento industrial del 13,7% en el sector automotriz, esta alza se vio impulsada principalmente por las exportaciones, más que por las ventas para el consumo interno. Gigantes como Renault y General Motors anuncian recortes de personal. 

A finales de marzo, un anuncio remeció el mundo empresarial de Argentina: se trata de la apertura de una nueva planta de producción de Mercedes-Benz en Zárate, localidad de la provincia de Buenos Aires. Con miras a operar desde el primer trimestre de 2026 y completar un ciclo de US$ 110 millones invertidos por la automotriz alemana aparentemente es un signo de los tiempos cambiantes marcados por la llegada al poder de una opción liberal como Javier Milei. No obstante, la fábrica de Mercedes-Benz, destinada a la futura fabricación de camiones y chasis de buses, es más bien una excepción en un panorama complicado.

Si bien Argentina registró un crecimiento industrial del 13,7% en el sector automotriz, esta alza se vio impulsada principalmente por las exportaciones, más que en las ventas para el consumo interno. Asimismo, en enero, la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), publicó otra cifra reveladora: el volumen de producción automotriz en las siete plantas instaladas a nivel nacional.

En diciembre de 2023, se registró una baja del 34,6% respecto a noviembre y una caída del 0,4% en relación al mismo periodo de 2022. Los motivos tras esta tendencia van más allá de la merma en el poder adquisitivo de los argentinos. 

Por ejemplo, pese a que el mes de diciembre suele experimentar caídas en la producción, debido al menor número de días laborales, esta vez hubo un factor adicional. Argentina sufrió una escasez de insumos importados que ocasionó un marcado estrés industrial durante el segundo semestre del año. Este fenómeno obligó a varias fábricas a suspender su funcionamiento por varios días y a otras a adelantar vacaciones para impedir un colapso de producción.

El panorama regional tampoco es alentador: de acuerdo a la edición argentina del portal especializado Motor1.com, gigantes automotrices como Toyota, General Motors y Renault anunciaron recortes de personal como consecuencia de problemas internos, pero también de menores solicitudes de vehículos desde mercados cercanos como Chile, Perú y Colombia.

En este contexto, el portal anticipa que la filial argentina de Toyota abrirá una oferta de “retiro voluntario” para reducir 400 puestos de trabajo en su planta de Zárate. Es un efecto notorio del recorte en los planes de producción derivado a su vez de ventas cada vez menores.

En la misma línea, la estadounidense General Motors ha suspendido la producción de su planta de Alvear, ubicada en la provincia de Santa Fe. La medida que rige desde el 28 de marzo hasta el 14 de abril se debe oficialmente a “inconvenientes con el suministro de piezas de proveedores afectados con los pagos al exterior”.

Se trata de un síntoma de la falta de autopartes en Argentina, ocasionada por la escasez de divisas que dificulta las importaciones. Ni siquiera las políticas liberales del nuevo gobierno han podido remediar esta situación por el momento.

El informe de Motor1 responsabiliza a la política del ex ministro de Economía y candidato presidencial peronista Sergio Massa. Durante su gestión en 2023, el ministro impulsó a los autopartistas a adquirir autopartes con dólares en el exterior. Massa les convenció que iban a recuperar estas divisas al tipo de cambio oficial del Banco Central argentino. No obstante, la esperanza quedó en una promesa fallida y la deuda acumulada obligó a los proveedores de autopartes a cortar los envíos a Argentina. 

Finalmente, Renault reveló a Motor1 que suspenderá la renovación de 270 operarios contratados, además de eliminar otros puestos de trabajo bajo las modalidades de “retiros voluntarios” y jubilaciones anticipadas”. Esta purga de empleados supone otro duro golpe para la industria automotriz argentina. Pues cabe destacar que la emblemática Fábrica Santa Isabel, donde opera Renault, bajaría aún más la producción de modelos como Kangoo, Alaskan y Sandero, clásicos del mercado interno.

Queda claro entonces que además de las disputas con la oposición parlamentaria, los gobernadores y sindicatos, el gobierno de Milei deberá afrontar esta crisis productiva que amenaza con liquidar una de las joyas de la industria argentina. 

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Autores

Sergio Herrera Deza