Sao Paulo. La aerolínea brasileña Azul informó este jueves una pérdida neta de 2.300 millones de reales (US$490 millones) en el cuarto trimestre de 2019, afectada por gastos no recurrentes, y suspendió sus proyecciones para 2020, además de adoptar otras medidas, debido a la incertidumbre relacionada con el impacto de la propagación del coronavirus.

Un año antes, la compañía tuvo una ganancia neta de 697,2 millones de reales (US$149 millones) en el mismo período.

En términos ajustados, la aerolínea obtuvo un beneficio neto de R$872,8 millones (US$186 millones) en los últimos meses del año pasado, en comparación con R$375,6 millones (U$80,1 millones) en el mismo período de 2018. Excluyendo la variación del tipo de cambio, el beneficio fue de 436,7 millones (US$93,1 millones) entre octubre y diciembre, de 96,6 millones de reales (US$20,6 millones) un año antes.

Azul también dijo en un comunicado que está monitoreando el impacto potencial de Covid-19 en sus resultados de 2020 y ha decidido suspender las proyecciones para el año. La compañía agregó que, basándose en la mejor información disponible, también decidió reducir la capacidad internacional en un 20% a 30% en comparación con el plan original.

La compañía también decidió reducir el crecimiento interno de manera preventiva y anunció que se suspenden las nuevas contrataciones, mientras que lanzará un programa de vacaciones no remuneradas. La compañía también dijo que está negociando nuevas condiciones de pago con socios para conservar el efectivo.

También optó por la continuidad en el plan para reemplazar E1 por E2, pero comunicó la suspensión de entregas incrementales.