Ciudad de México. Empresarios y contratistas del aeropuerto de Texcoco (Nuevo Aeropuerto Internacional de México -NAIM-) acordaron con el presidente electo Andrés Manuel López Obrador iniciar a partir de este martes el proceso de finiquito de los contratos de esa obra, sin llegar a un proceso de judicialización. Incluso, Obrador los invitó a participar en la construcción de un aeródromo en Santa Lucía -con nuevas licitaciones-, y ellos aceptaron.

“Fueron muy respetuosos de la decisión que tomaron los mexicanos que participaron en la consulta, de respeto a la voluntad de los ciudadanos. Se portaron a la altura de las circunstancias. (...) No va a haber denuncias, amparos, todo muy bien. No hubo tormenta (con los empresarios por la cancelación del NAIM), llovió poquito, lloviznó”, ironizó López Obrador.

El próximo mandatario federal se reunió con 17 empresarios, entre ellos, Carlos Hank Rhon, presidente de Grupo Hermes (al que pertenece La Peninsular); Hipólito Gerard, presidente de GIA, y Antonio Gómez, director de Infraestructura de Grupo Carso, quien asistió en representación del empresario Carlos Slim.

También asistieron Guadalupe Phillips, directora de ICA; Antonio Boullosa, director de Prodemex, Héctor Ovalle de la empresa Coconal, y Juan Diego Cortina, presidente de Eppcor, entre otros. Cabe destacar que estos empresarios son los que cuentan con 92% de los contratos del nuevo aeropuerto.

Tanto Obrador como el futuro ministro Jiménez Espriú dijeron que, en la cancelación de los contratos, el próximo gobierno pagará los gastos no recuperables de los inversionistas, más no penalizaciones, dado el nivel de negociación al que se llegó.

Javier Jiménez Espriú, próximo secretario de Comunicaciones y Transportes, dijo que la cancelación será por cada uno de los contratos, y para finiquitarlos se tomarán recursos del fideicomiso constituido para la obra de Texcoco.

Aclaró que no se les pedirá a los empresarios trasladar su volumen de obra de Texcoco a Santa Lucía, como originalmente dijo López Obrador, sino que se finiquitarán los contratos, y luego habrá nuevas licitaciones para Santa Lucía.

Por su parte, Obrador afirmó que los empresarios se dijeron dispuestos, incluso, a participar en la construcción de las dos pistas en el aeropuerto de Santa Lucía.

“Ellos van a participar en Santa Lucía, es muy probable, y también en otras obras”; indicó.

Tanto Obrador como Jiménez Espriú dijeron que, en la cancelación de los contratos, el próximo gobierno pagará los gastos no recuperables de los inversionistas, más no penalizaciones, dado el nivel de negociación al que se llegó.

“Los contratos con ellos los vamos a finiquitar de conformidad con lo que marca la ley. Vamos a pagar toda la obra que no se ha pagado, vamos a pagarle todos los gastos no recuperables. (...) No hay ninguna penalización ni ninguna fianza, el gobierno no acepta penalizaciones en los contratos, en ninguno. Cuando hay una suspensión de una obra por causa de interés público, como es el caso, no hay penalizaciones, lo que sí hay, es el cumplimiento de los compromisos, que es en lo que quedamos”, afirmó Jiménez Espriú.

“Ellos no van a perder nada, van a participar en la licitación de muchas obras que vamos a tener, entre ellas Santa Lucía”, añadió.

¿De cuánto será el fondo perdido?, se le preguntó al próximo secretario.

“Ya lo hemos dicho: lo que ya está invertido son 58.000 millones de pesos, cerca de US$2.896 millones. Y lo que nosotros estimamos, que entre los gastos no recuperables pueden ser máximo 40.000 millones de pesos (US$1.997 millones)”, respondió.

El presidente electo aseguró que no habrá pérdidas y sí ahorros de 100.000 millones de pesos (US$4.994 millones), con la cancelación de la obra de Texcoco.

Sobre las fuentes de trabajo que se perderían por la obra en curso, López Obrador afirmó que “ellos van a tener trabajo, va a seguir habiendo mucho trabajo. Ahí mismo en Texcoco va a haber obra, porque se va a rescatar el lago Nabor Carrillo, se va a convertir en un parque ecológico”.