Caracas.- El presidente de la Cámara Petrolera Venezolana (CPV), Reinaldo Quintero, aseguró que existen alternativas viables para recuperar la alicaída producción petrolera del país.

Quintero dijo en entrevista con Xinhua que desde la CPV se ha construido una propuesta que incluye cuatro etapas para recuperar los niveles de producción.

La primera etapa consiste en frenar la declinación productiva, lo cual puede realizarse "en seis meses y con una inversión estimada de US$8.000 millones", explicó.

La segunda etapa implica recuperar la producción, un proceso "que puede tomar de 12 a 18 meses y un presupuesto que va alrededor de los US$12.000 millones", indicó.

La tercera fase consiste en sostener la producción, para lo cual se prevé "una inversión anual de US$15.000 millones que pueden provenir de financiamiento propio producto de un flujo de caja positivo", señaló.

"Finalmente vendría la (cuarta) etapa de crecer la producción, que dependerá de las prioridades establecidas por el Ejecutivo Nacional", precisó Quijada.

De acuerdo con el empresario, la propuesta del gremio "busca atender las necesidades de las industrias petrolera, gasífera y petroquímica".

Las exportaciones de hidrocarburos son la principal fuente de captación de divisas para Venezuela.

Según cifras de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), Venezuela produjo en 2017 un promedio de 1.911.000 barriles diarios de crudo, mientras para marzo de 2019 esta cifra cayó hasta 732.000 barriles diarios.

Con base en el diagnóstico hecho por el gremio empresarial, "actualmente la industria está al 30% de su capacidad, así se demostró en el último reporte que arrojo la OPEP", acotó el dirigente empresarial.

Comentó que la industria tiene el desafío de recuperar los niveles históricos de producción y aportar a la economía para el desarrollo de de otras actividades económicas necesarias como la salud, alimentos, servicios públicos y la educación.

Sobre la situación del sector privado dedicado a los hidrocarburos, Quintero señaló que "está minimizada a un 30% esperando que se libere su potencial, lo que impactaría positivamente la capacidad de gestión en la industria".

Aseguró que "los recursos están disponibles una vez que el Estado acepte condiciones de contratación y financiamiento viable".

Otros de los desafíos que afronta la industria petrolera venezolana para su recuperación son la serie de sanciones contra el sector ordenadas por el gobierno de Estados Unidos y los recientes apagones que reflejaron una crisis eléctrica en el país.

Quintero consideró que "las sanciones y la situación eléctrica tienen un impacto en la producción diferida que se estima que está entre 150.000 y 300.000 barriles diarios de producción".

Admitió que "las sanciones son un obstáculo", sin embargo mencionó que puden desarrollarse alternativas para maximizar la producción aún bajo estas condiciones, "lo importante es identificar las oportunidades y abordar los trabajos de forma inmediata".

El presidente de la CPV se mostró optimista y añadió que "aplicando los correctivos con los recursos que se disponen en el país y condiciones viables de financiamiento pudiéramos llegar a 1.500.000 barriles diarios aun con las sanciones"