La Paz.- Bolivia apuesta a multiplicar ingresos con el fortalecimiento del turismo comunitario e interno con valor agregado, que permita explotar la riqueza cultural y natural que ostenta, según el gobierno y la empresa estatal Boliviana de Turismo (Boltur).

El viceministro de Turismo, José Ricardo Cox, dijo en entrevista con Xinhua que desde su gobierno se ejecutan planes de desarrollo para convertir esta actividad en un sector estratégico de la economía.

Afirmó que Bolivia está en la ruta de "dar el salto de calidad que le permitiría competir con sus vecinos a gran nivel", para lo cual decidió invertir en la mejora de sectores como la conectividad, las carreteras y las telecomunicaciones.

En la última década, el turismo comunitario en Bolivia rescató la identidad cultural de muchas poblaciones, desplegó su economía con su conocimiento y experimentó un acelerado desarrollo que lo pone, en este sector, a la altura de países como México, Perú, Ecuador, Colombia, Nicaragua y Costa Rica, según una evaluación del gobierno.

El turismo, enfatizó Cox, es una industria que genera cerca del 9 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) internacional y crea uno de cada 12 empleos en el mundo.

Dentro de los lugares predilectos por los viajeros están los pueblos originarios ancestrales, los parques y las reservas naturales, añadió.

Impulsar el turismo comunitario en pueblos indígenas y campesinos bolivianos, con base en la recuperación del patrimonio natural y cultural, supone valorizar la historia y cultura inmaterial de las comunidades.

"Estos es el valor agregado que le brindamos a los turistas", manifestó el viceministro boliviano.

"De la diversidad de recursos turísticos que posee Bolivia emerge una nueva tendencia que coincide con la aparición de un nuevo tipo de viajero que busca vivir experiencias distintas y de contacto cercano con las comunidades rurales. El país ha tenido un desarrollo acelerado en este sector y está demostrando éxitos", destacó.

Por su parte, la gerente ejecutiva de Boltur, Lourdes Omoya, declaró a Xinhua que, al margen de revalorar la cultura de muchas poblaciones bolivianas, el turismo comunitario sirvió para, de forma sustentable, incrementar los ingresos y mejorar las condiciones de vida de los indígenas y campesinos.

"Otro elemento clave e importante que se ha fortalecido en los últimos años y que le ha dado un gran impulso al crecimiento a este sector es el turismo interno, del propio boliviano, que volcó su mirada a visitar los lugares enigmáticos del país desde las reservas naturales, comunidades con riqueza arqueológica, entre otros", aseveró.

En la última década, la actividad turística en Bolivia registró un crecimiento del 143% en movimiento económico, al pasar de US$292 millones en 2007, a 711 millones de dólares en 2017, según datos de Boltur.

De acuerdo con el informe de esta entidad, en 2017 el turismo interno reportó un crecimiento del 28%, debido a la variedad de ofertas turísticas promocionadas, sobre todo a destinos comunitarios.

El 54% de los turistas son nacionales y el 46% extranjeros.

En la última media década, los turistas en general fueron al carnaval de Oruro, y a la región de Chiquitania, departamento de Santa Cruz (este).

También recorrieron el departamento de de Santa Cruz en tren, visitaron el pueblo Toro Toro, departamento de Potosí (sur), la Fiesta de Sabores en Tarija (sur), Villa Tunari, departamento de Cochabamba (centro), el Salar Uyuni, en Potosí, y un nuevo circuito incorporado como la ruta del vino de Luribay, en La Paz.

La gerente ejecutiva de Boltur agregó que mayo fue el mes con mayor tendencia de vistas con el 16,5% y el más bajo fue septiembre, con el 2% de todo el año.

La experta en turismo manifestó que Bolivia está destinada a ser un sitio muy interesante para el mundo, ya que comenzaron las tendencias de vivir con las comunidades, ver lo tradicional, mostrar lo auténtico y estar en contacto con la naturaleza de manera muy cercana.

Omoya mencionó que en 2019 continuarán fortaleciendo el turismo interno, al ofrecer apoyo para posicionar el turismo comunitario.