La Paz. El gobierno boliviano subrayó como lo más relevante de esta gestión de 2018 el inicio de la producción de los combustibles verdes, la certificación consolidada de reservas de gas que garantizan mercados interno y externo, y la recuperación del precio del barril de petróleo.

El ministro de Hidrocarburos, Luis Sánchez, hizo una evaluación del sector hidrocarburífero, y consideró que el próximo año se consolidará la industrialización del gas y nuevos mercados para el mismo.

Para Sánchez, este 2018 fue "muy productivo", porque se lograron cuantificar y certificar las reservas de gas en el país, que llegaron a ser las más altas de su historia con 10,7 trillones de pies cúbicos.

"También hemos ingresado a la era de los combustibles verdes con un primer producto que es la gasolina Súper Etanol 92, que ha tenido gran aceptación por la gente duplicando las ventas, incluso las programadas", agregó.

La última semana, YPFB y el Ministerio de Hidrocarburos firmaron varios acuerdos con empresas privadas brasileñas para la venta de gas y urea, y la participación en la comercialización y distribución en Brasil, así como para ser socios en proyectos termoeléctricos en el país vecino.

Anunció que en 2019 la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) empezará a operar en otros ámbitos a los habituales, en especial en el exterior, en la comercialización y en la distribución de energía.

Anunció que en 2019 la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) empezará a operar en otros ámbitos a los habituales, en especial en el exterior, en la comercialización y en la distribución de energía.

En distintas declaraciones a Xinhua, empresarios y expertos de Bolivia coincidieron en que el ingresar a la era de los biocombustibles ha sido un importante acierto en esta gestión.

El presidente de la Federación de Empresarios Privados de Santa Cruz, Fernando Barbery, dijo a Xinhua vía telefónica que la sociedad que lograron entre el gobierno y el sector privado para producir biocombustibles, dinamizará la economía de Bolivia, multiplicará empleos, bajará la subvención de hidrocarburos y logrará ahorros millonarios al Estado y beneficios para el medio ambiente.

"Sin duda que debemos considerar que éste es el acierto más destacable en el sector de hidrocarburos en esta gestión", agregó.

Consideró que el proyecto del uso de etanol como combustible beneficiará en un 0,9% al crecimiento económico boliviano.

"Este proyecto permitirá el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en el primer año de entrada en vigencia de 0,9 puntos porcentuales; disminuirá la subvención en 2018 de 143,2 millones de bolivianos (unos US$20,5 millones); (e) inyectará una inversión privada a la economía nacional de más de US$1.600 millones hasta 2025", aseveró.

Además, dijo que este proceso promoverá la creación de cerca de 30.000 empleos, entre directos e indirectos, la sustitución de gasolina importada en 2018 de 80 millones de litros, y una reducción del 6% de gases de efecto invernadero, lo que contribuirá a dinamizar la economía boliviana.

Según un estudio difundido a finales de agosto pasado por la empresa canadiense Sproule International Limited y la estatal YPFB, las reservas de gas probadas al 31 de diciembre de 2017 en Bolivia llegaron a 10,7 trillones de pies cúbicos, superior a los 10,45 trillones registrados en 2013.

 

El docente del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), Abraham Pérez, manifestó en entrevista con Xinhua que estas reservas certificadas permiten a Bolivia garantizar la exportación de gas natural a Brasil y a Argentina, y el abastecimiento del mercado interno boliviano.

A decir del también ex viceministro de Planificación y Coordinación, Bolivia tiene reservas para seguir apostando a la industrialización de los hidrocarburos, y seguir consolidando los mercados de exportación.

De acuerdo con las previsiones del Ministerio de Hidrocarburos, con las actuales reservas probadas para el mercado interno (boliviano) y de exportación, se tiene garantizado el abastecimiento hasta el año 2035.

Para Pérez, el gas natural se constituye en el principal combustible de transición hacia una matriz energética limpia en los próximos años, por ser barato, abundante y menos contaminante que otros de origen fósil como el petróleo o el carbón.