Sao Paulo. El consejo de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel) de Brasil aprobó este martes una reunión para conocer los valores máximos y las condiciones para una operación que implicará la concesión de préstamos de alrededor de 16.000 millones de reales (US$3.000 millones) a los distribuidores de electricidad debido a impactos financieros del coronavirus en el segmento.

Sin embargo, las discusiones sobre los efectos económicos de la pandemia en las operaciones de los distribuidores se llevarán a cabo por separado, en una consulta pública que aún no ha sido abierta por la agencia, de acuerdo con una decisión unánime de los directores.

Antes de eso, la directora Elisa Bastos había presentado una propuesta por la cual los distribuidores podían registrar provisionalmente activos financieros sectoriales en sus balances con respecto a los impactos económicos de Covid-19, pero este pronóstico se eliminó de las regulaciones finales aprobadas por el organismo colegiado.

Los distribuidores de energía afirmaron que el registro de estos activos podría aliviar el impacto inmediato de la pandemia en el balance de las empresas, evitando que algunos de ellos rompan los límites de deuda establecidos con los acreedores.

Los contratos de servicios de distribución brindan una garantía de equilibrio económico y financiero para las empresas, lo que les permite solicitar ajustes extraordinarios a sus tarifas en caso de un cambio significativo en las condiciones de sus operaciones.

Pero estos reclamos son analizados por Aneel en largos procesos, lo que llevó a los distribuidores a pedirle a la agencia que les permita contabilizar de alguna manera en los balances el derecho a reequilibrar las concesiones.

Entre los principales inversores en el sector de distribución de energía en Brasil se encuentran la italiana Enel, la española Iberdrola, a través de Neoenergia, y la china State Grid, propietaria de CPFL Energia, además del brasileño Energisa y Equatorial.

La propuesta, sin embargo, fue vista como una posible fuente de incertidumbre y terminó siendo rechazada.

"La contabilidad (de los activos en el balance general) debe ser el final y no el comienzo del proceso de reequilibrio", dijo el director Sandoval Feitosa durante un debate sobre el tema.

La decisión de Aneel confirma un informe de Reuters el día anterior, con información de fuentes, que anticiparon que la agencia debería posponer las discusiones sobre el reequilibrio económico de las empresas por un segundo momento, rechazando la contabilidad previa de los activos debido a los impactos de la pandemia.

Los préstamos para las compañías de electricidad se tomarán a través de la Cámara de Comercio de Energía Eléctrica (CCEE) para no afectar el endeudamiento de las compañías, con la posibilidad de transferir posteriormente los costos de amortización a las tarifas.

La operación, que involucrará a un grupo de bancos liderados por el BNDES, ha sido llamada "Conta-Covid" por el gobierno.

Sin alivio. Aneel tampoco aprobó un mecanismo que permitiera aumentar el valor de los préstamos para algunos distribuidores en las regiones Norte y Nordeste, con el objetivo de evitar los reajustes arancelarios proyectados para ellos en el segundo semestre.

Estas centrales eléctricas, en su mayor parte, pertenecían a la Eletrobras y se privatizaron en 2018, en subastas que contemplaban el derecho de revisar las tarifas después del cambio de control.

El director general de Aneel, André Pepitone, defendió que una medida como esta tendría sentido dada la preocupación por el nivel de las tarifas, pero enfatizó en entender que esto iría más allá de la directriz dada a la agencia por el Ministerio de Minas y Energía.

"La operación no es resolver los problemas arancelarios del país, a pesar de la sensibilidad que tenemos (...) otras situaciones no pueden evitar las medidas para enfrentar la pandemia", defendió.

La propuesta para aliviar los reajustes había sido presentada por el director Sandoval Feitosa y apoyada por el director Efrain Cruz, pero ambos decidieron retirarse al final para que la regulación de Aneel sobre el apoyo eléctrico pudiera ser aprobada por unanimidad.

Entre los principales inversores en el sector de distribución de energía en Brasil se encuentran la italiana Enel, la española Iberdrola, a través de Neoenergia, y la china State Grid, propietaria de CPFL Energia, además del brasileño Energisa y Equatorial.