Sao Paulo. Las reglas del mercado de energía de Brasil quedarán más rigurosas en 2020, en un intento de aumentar la seguridad de las operaciones tras problemas financieros de algunas comercializadoras de electricidad este año, dijeron dirigentes de la Agencia Nacional de Energía Eléctrica y la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica (CCEE).

Entre los cambios previstos para entrar en vigor a partir de enero que viene está la implementación de una llamada semanal de margen junto a los agentes que operan en el sector, lo que pretende permitir un ajuste de posiciones antes de la liquidación financiera de las transacciones, que se realiza en base mensual.

También se deben establecer requisitos mayores para la apertura de nuevas empresas de comercialización, mientras que las comercializadoras existentes tendrán un período para adaptarse, dijeron Aneel y CCEE, en un evento en Sao Paulo para presentar las propuestas, que aún deben pasar por procesos de audiencia pública.

"Estos criterios pasan a valer a partir del 1 de enero de 2020, y van a contar también para los agentes que ya tienen otorgamiento (para comercialización de energía). Se dará un plazo, que vamos a discutir en audiencia pública, para que todos se adecuen a esa regla", dijo el director general de Aneel, André Pepitone.

Actualmente, se exige de las comercializadoras un capital social mínimo de 1 millón de reales (US$247.000), visto como bajo ante los valores a los que las empresas quedan expuestas en el mercado.

Las discusiones sobre los cambios comenzaron después de que los precios de electricidad en el mercado spot registrara un fuerte comienzo este año debido a la falta de lluvias en el área de las hidroeléctricas, principal fuente de generación de Brasil.

Las propuestas sobre llamada de margen y endurecimiento de los criterios de adhesión al mercado habían sido anticipadas a Reuters en abril por un director de Aneel.

Las discusiones sobre los cambios comenzaron después de que los precios de electricidad en el mercado spot registrara un fuerte comienzo este año debido a la falta de lluvias en el área de las hidroeléctricas, principal fuente de generación de Brasil, lo que se convirtió en un contrapié para algunas comercializadoras que habían operado con una "apuesta a precios bajos en el primer trimestre".

La CCEE dijo que hay actualmente cinco comercializadoras en régimen de "operación asistida" debido a los problemas -las sólo pueden registrar nuevos contratos si éstos no aumentan su exposición negativa en el mercado.

En medio de esos movimientos, la CCEE también suspendió por falta de aporte de garantías contratos por un valor de cerca de 39,4 millones de reales (US$9,7 millones).

"Comenzamos este año con una serie de dificultades en el segmento de comercialización. Es una preocupación constante nuestra siempre perfeccionar y esa exposición de las comercializadoras forzosamente iba a generar una discusión sobre la regulación y mejoras", dijo el presidente del consejo de administración de CCEE, Rui Altieri.

La CCEE prevé que una audiencia pública sobre las propuestas debe abrirse en junio.