Río de Janeiro. Brasil se encamina para ser uno de los mayores productores mundiales de petróleo en la próxima década, dijo el director de la estatal Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), Felipe Kury. 

En un seminario sobre petróleo efectuado en Río de Janeiro, Kury afirmó que Brasil vive "un momento increíble" en el ámbito petrolero y que el principal objetivo ahora es "tener esta pluralidad de actores y varios ambientes", luego de que el gobierno puso fin al monopolio obligatorio de la estatal Petrobras en todos los campos del país. 

Esto debe provocar una puja entre las mayores petroleras del mundo para explorar y explotar los campos brasileños, principalmente en la zona del presal, en aguas profundas del Atlántico, donde existen grandes reservas de hidrocarburos que pueden convertir al país en uno de los mayores productores mundiales de petróleo en la próxima década.

Según el director de la ANP, además de la 16º licitación de bloques exploratorios de petróleo y gas prevista para octubre, y la 6º licitación de producción en la zona del presal, marcada en noviembre, el gobierno quiere hacer otras dos subastas en 2019: una de cesión onerosa y otra de oferta permanente. 

Kury afirmó que la múltiple oferta de bloques petroleros este año puede hacer que una empresa que no pudo pujar por un bloque en una de las subastas, lo haga en otra. 

Según el director de la ANP, además de la 16º licitación de bloques exploratorios de petróleo y gas prevista para octubre, y la 6º licitación de producción en la zona del presal, marcada en noviembre, el gobierno quiere hacer otras dos subastas en 2019. 

Después de dos años sin que Brasil realizara licitaciones petroleras, Kury explicó que la ANP trabajó intensamente durante este tiempo para preparar las nuevas subastas que se harán este año.

Se vendieron 72 bloques de petróleo que supusieron una recaudación de 28.000 millones de reales (unos US$7.400 millones) en bonos para la firma de contrato.

"Es una prueba significativa de la retomada del proceso exploratorio de petróleo en Brasil", comentó. 

El director de la ANP explicó que la subasta de la cesión onerosa puede significar una recaudación de 106.000 millones de reales (unos US$28.000 millones) en bonos por la firma de contrato.

Por su parte, la 16º licitación tiene un bono mínimo previsto de 3.200 millones de reales (unos US$850 millones), en caso de que todas las áreas sean subastadas, con 790 millones de reales (unos US$208 millones) en inversiones previstas.

La 6º licitación en la zona del presal tiene un bono por la firma de contratos de 7.800 millones de reales (unos US$2.065 millones).

Para Kury, las licitaciones realizadas hace dos años y las previstas para este año tienen un "horizonte" de 20 a 30 años para la producción y mueven toda la cadena petrolera, con la posibilidad de cambiar la matriz energética del país, con la inyección de gas natural. 

"Puede ser una transformación para el sector químico y para la industria", comentó.

Con la producción prevista se generarán recursos para invertir en investigación y desarrollo equivalentes al 1% de la producción.

"También mueve toda una cadena de servicios y a la comunidad académica", comentó.

Según Kury, en los últimos 10 años la estatal Petrobras invirtió unos 13.000 millones de reales (unos US$3.440 millones) en investigación y desarrollo para explorar en aguas profundas y, gracias a ello, la empresa brasileña es en la actualidad líder mundial en este campo. 

"Ahora debe duplicar o triplicar (esta inversión) en los próximos 10 años", agregó, al señalar que apenas este año la inversión en investigación y desarrollo puede llegar a 1.800 millones de reales (unos US$476 millones).