Sao Paulo. La compañía eléctrica de Minas Gerais, Cemig, dijo que había decidido "hacer que el flujo de pagos de facturas de electricidad sea más flexible" para algunas categorías de clientes, incluidas familias de bajos ingresos, hospitales y microempresas.

La iniciativa de la compañía, controlada por el gobierno de Minas Gerais y responsable de la distribución de energía en el estado, es un intento de aliviar los efectos negativos sobre la economía y los ingresos de la población local en medio de la pandemia de coronavirus.

"Las medidas son inicialmente válidas hasta el 30 de abril y para toda el área de concesión de Cemig y beneficiarán a más de 2 millones de personas en todo el estado", dijo Cemig en un comunicado enviado este lunes por la noche.

En una nota separada, el gobierno de Minas Gerais agregó que "las medidas pueden volver a analizarse de acuerdo con el progreso de la crisis del coronavirus".

Según Cemig, los clientes de bajos ingresos habrán garantizado el suministro de energía en el período y aún podrán dividir sus facturas hasta seis veces, sin intereses ni multas.

Los hospitales públicos filantrópicos y las unidades de atención de emergencia se someterán a las mismas medidas y recibirán un tratamiento diferente en el período, durante el cual las cantidades facturadas y no cobradas por Cemig se pagarán en cuotas sin incurrir en multas e intereses.

El pago de deudas en seis cuotas también se extiende a los consumidores comerciales clasificados como microempresas que tienen que paralizar sus actividades debido a restricciones operativas promulgadas por el gobierno de Minas Gerais. La medida servirá a los clientes que formalizan la solicitud con Cemig a través de los canales virtuales de la compañía.

Medidas estatales. Las medidas del gobierno de Minas Gerais llegan en un momento en que los políticos de otros estados también buscan aliviar los impactos financieros de la pandemia de coronavirus en la población.

En Río de Janeiro, un diputado estatal presentó un proyecto de ley que propone la suspensión de los cargos por electricidad, agua, teléfono y gas durante 90 días debido a la epidemia, con pagos a plazos posteriores.

Sought, Light, la compañía eléctrica responsable de la distribución en Río de Janeiro, no respondió a una solicitud de comentarios. La italiana Enel, que controla a Enel Rio, que sirve a parte del estado, dijo que está discutiendo "posibles medidas extraordinarias" con el Ministerio de Minas y Energía y la Agencia Nacional de Energía Eléctrica (Aneel).

"Vale la pena mencionar que el servicio de distribución de energía es otorgado por el gobierno federal por lo tanto, cualquier medida relacionada con la concesión es competencia exclusiva de la Unión", agregó, en una nota.