Sao Paulo. El brote del coronavirus está impulsando las entregas de comida a través de aplicaciones web en países de América Latina, a medida que las escuelas suspenden las actividades y más personas trabajan desde casa para contener una epidemia que ya ha infectado a más de 100.000 personas en todo el mundo.

La startup colombiana Rappi, que tiene unos 200.000 repartidores en nueve países de América Latina, dijo en un comunicado que ha tenido un aumento del 30% en las entregas en los primeros dos meses de 2020 en comparación con los últimos dos del año previo.

Teniendo en cuenta solo los pedidos de farmacia, la startup ha informado un aumento del 28% en las entregas en Colombia desde mediados de febrero, cuando el contagio de la enfermedad comenzó a expandirse a nivel internacional, agregando que las cifras en Brasil, su mayor mercado en la región, son similares.

La app brasileña iFood, que se especializa en entregar comidas listas en las grandes ciudades, dijo que es demasiado pronto para medir el impacto de la propagación del coronavirus en sus operaciones.

La app brasileña iFood, que se especializa en entregar comidas listas en las grandes ciudades, dijo que es demasiado pronto para medir el impacto de la propagación del coronavirus en sus operaciones.

Uber EATS, la división de entrega de alimentos de la compañía de transporte Uber Technologies, también se negó a proporcionar cifras sobre el ritmo de los pedidos en Brasil, enfatizando que está "monitorizando activamente la situación del coronavirus".

Mientras tanto, se están adoptando medidas preventivas para proteger a los repartidores y usuarios de aplicaciones. IFood, por ejemplo, creó un fondo de 1 millón de reales (unos US$200.000) para apoyar a los empleados en cuarentena, además de probar entregas sin contacto.

Uber EATS, a su vez, brindará asistencia financiera por hasta 14 días a los conductores o socios de entrega que hayan sido diagnosticados con el coronavirus o puestos en cuarentena por las autoridades de salud.