La compañía china BYD ha creado la fábrica de mascarillas faciales más grande del mundo. Actualmente, la planta está funcionando a plena capacidad y puede producir 5 millones de mascarillas y 300.000 botellas de desinfectante en gel por día, ayudando a aliviar la grave escasez que ha afectado a los hospitales y agencias en China ante el brote global de COVID-19.

El 8 de febrero, las nuevas líneas de producción construidas en uno de los parques industriales de BYD en Shenzhen comenzaron a producir estos suministros críticos, con cientos de empleados trabajando en turnos diurnos y nocturnos junto con máquinas que trabajan las 24 horas.

A fines de enero, BYD comenzó a ayudar en la producción de mascarillas y geles desinfectantes para enfrentar el creciente brote de COVID-19.

El fundador y presidente de BYD, Wang Chuanfu, nombró un comité especial para hacerse cargo de esta tarea, compuesto por líderes de diferentes divisiones comerciales y más de 3.000 ingenieros involucrados en investigación y desarrollo, diseño, procesamiento y otros roles.

El grupo de trabajo se movió con gran velocidad, y en menos de dos semanas ya había terminado el trabajo que normalmente demora dos meses en completarse. Realizó el proceso de Investigación y Desarrollo (I+D) y la fabricación del equipo de producción de máscaras en siete días, mientras que en el mercado normalmente llevaría de 15 a 30 días fabricar completamente una máquina de producción de mascarillas.

"Una línea de producción de máscaras faciales de alta calidad requiere alrededor de 1.300 piezas para diversos engranajes, cadenas y rodillos, el 90% de las cuales son piezas de fabricación propia de BYD", dijo Sherry Li, directora general de la casa matriz de BYD.

Al mismo tiempo, BYD también completó la investigación y el desarrollo de desinfectantes para manos en seis días, y luego de ocho días se envió al personal médico de primera línea durante la propagación de la epidemia en China.

Las sólidas capacidades de I+D de BYD, combinadas con sus instalaciones de fabricación, han permitido a la empresa producir en masa máscaras de calidad en un corto período de tiempo, lo que refleja sus incansables esfuerzos durante la epidemia.

La producción de máscaras requiere entornos y equipos impecablemente limpios y estériles, y las salas libres de polvo de BYD, utilizadas anteriormente para el ensamblaje de teléfonos inteligentes, son particularmente adecuadas para esto.

Durante el período del Año Nuevo Chino, la compañía no pudo obtener el equipo de fabricación de máscaras con la rapidez deseada de proveedores externos, por lo que comenzó a fabricar sus propias máquinas. BYD ahora puede fabricar más de una docena de estas máquinas al día.

"Una línea de producción de máscaras faciales de alta calidad requiere alrededor de 1.300 piezas para diversos engranajes, cadenas y rodillos, el 90% de las cuales son piezas de fabricación propia de BYD", dijo Sherry Li, directora general de la casa matriz de BYD.

Desde su fundación, BYD ha establecido un equipo especializado de I+D, y se ha dedicado a la fabricación de líneas y equipos de producción complejos, como productos electrónicos, baterías y vehículos de nueva energía. 

 

Según el departamento de inspección de calidad del gobierno chino, la calidad de las mascarillas de BYD es significativamente mejor que otras similares en la industria.

Como la empresa recibió múltiples pedidos luego de anunciar su producción de mascarillas y desinfectantes, el desafío más relevante ha sido la rápida expansión de su capacidad de producción para satisfacer la demanda de estos artículos tan necesarios.

Con la compañía fabricando diariamente entre cinco y diez nuevas máquinas de producción, el número de mascarillas producidas por BYD aumenta a un ritmo de aproximadamente 300.000 a 500.000 unidades por día.

Actualmente tiene una capacidad de producción total de cinco millones de máscaras por día, lo que equivale a una cuarta parte de la capacidad de producción total de China a principios de febrero.