La cadena sueca de muebles y objetos para el hogar Ikea anunció este miércoles que podría eliminar hasta 7.500 empleos a nivel mundial en los próximos dos años, dentro de un proceso de transformación de la compañía.

Ingka Group, la sociedad que concentra el 90% de las ventas de Ikea, creará a la vez en el mismo plazo 11.500 nuevos puestos de trabajo, en un plan que incluye nuevas tiendas, amplias inversiones en digitalización y un aumento de la capacidad.

"Vamos a introducir una nueva organización, mejor adaptada para satisfacer a nuestros clientes. Para hacerlo posible, necesitamos mejorar nuestra forma de trabajar, dirigir y organizarnos", informó en un comunicado el director de IkeaSuecia, Håkan Svedman.

La cadena sueca concretó que no todos los países se verán afectados de la misma forma por las medidas, que afectarán sobre todo a oficinas y servicios centrales, y que prevé que el impacto sea "mínimo" en España y "casi nulo" en las 18 tiendas que posee en este país.

El grupo sueco tiene una plantilla de 160.000 empleados repartidos en treinta mercados. Las ventas de Ikea ascendieron en el último año fiscal (septiembre de 2017-agosto de 2018) a 38.800 millones de euros, con un aumento interanual del 4,5%.