La española CAF y la francesa Alstom vuelven a coincidir en un concurso internacional para suministrar 43 trenes para una nueva línea en desarrollo en México, el conocido como tren Maya, una licitación que asciende a US$ 1.800 millones.

Según el acta de apertura del concurso, consultada por Europa Press, la oferta de Alstom para la fase 1 del proyecto es por ahora significativamente más barata que la de CAF, en concreto US$ 45 millones menos.

La compañía con sede en Beasain (Guipúzcoa) ya cuenta con una fábrica en el país, en Huehuetoca, análoga a la que tiene en España, dedicada a la fabricación de diverso material ferroviario, habiendo participado en varios proyectos en México, como el suministro de trenes al metro de Ciudad de México y a la red de Cercanías.

Por su parte, Alstom tiene seis centros de trabajo en el país dedicados al mantenimiento de locomotoras, a la ingeniería de la línea 3 del metro y a la señalización. Se presenta junto con Bombardier, empresa canadiense que compró el pasado mes de enero por 5.500 millones de euros (unos US$ 6.680 millones).

Tanto CAF como Alstom participaron en la línea 12 del metro de la capital, que la semana pasada registró un accidente que causó 25 muertes, tras derrumbarse un viaducto por el que circulaba el tren. Alstom forma parte del consorcio constructor y CAF suministró los trenes.

El tren Maya es una iniciativa que recorrerá una distancia de 1.460 kilómetros a través de siete tramos que atraviesan los Estados de Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. La construcción de los tramos están adjudicadas al Ejército (Tramo 5 norte) y a otras empresas internacionales, entre las que se encuentran las españolas Azvi, Acciona y FCC.

Asimismo, Renfe, en consorcio con la alemana DB Engineering & Consulting, se adjudicó un contrato para dar servicio durante tres años al proyecto por US$ 16,4 millones, una de las iniciativas en la que el operador público enmarca su estrategia de internacionalización.