Ciudad de México. En el exlago de Texcoco quedarán enterradas inversiones por más de 36.000 millones de pesos (US$1.572 millones) de obra pública relacionada con la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), luego de que el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador, anunciara su cancelación.

Este monto equivale a más de 60% de los 60.000 millones de pesos (US$2.620 millones) que se han gastado en todo el proyecto y que incluyen el pago de diversos servicios, como el diseño arquitectónico y estudios técnicos.

La nivelación del terreno, la barda perimetral que rodea las 5.000 hectáreas del polígono, las dos pistas y las cimentaciones del edificio terminal y del Centro de Transporte Terrestre (CTT) son las obras más adelantadas, con avances de entre 53% y 100%, y que quedarán, por tanto, con la mayor inversión hundida.

El monto referido es el mismo que inicialmente requería el tren de pasajeros México-Toluca para su construcción.

El desarrollo del NAIM registraba un avance global de 32,15%, en donde las partes más aventajadas de obra eran: las pistas 2 y 3, con avances físicos de 63,6% y 53,2%, respectivamente.

Hace un par de días, el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, defendió el proyecto y dijo que sería “absurdo” dejar enterrados millones de pesos y que los “mexicanos no somos tan ricos como para tirar el dinero ahora”.

Con base en información del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México (GACM), al 30 de septiembre pasado, el desarrollo del NAIM registraba un avance global de 32,15%, en donde las partes más aventajadas de obra eran: las pistas 2 y 3, con avances físicos de 63,6% y 53,2%, respectivamente; la losa de cimentación del edificio terminal (74% de avance), la losa de cimentación del CTT (64,5%), la colocación de pilotes de cimentación de dicho edificio (100%) y la nivelación de la pista 6 (60,9%).

Lo anterior, con la intención de que la nueva terminal estuviera lista para su inauguración en la segunda mitad del 2022.

Por su parte, la limpieza y nivelación del terreno, así como la barda perimetral del terreno están completamente terminados (avance de 100% en ambos casos), mientras que el desarrollo de ingeniería y construcción de subestaciones y acometida eléctrica también tiene un avance físico considerable (68%).

Los 5.000 millones de la terminal. Información publicada en el portal www.aeropuerto.gob, en donde se difunden todos los detalles de avance de la terminal, refiere que solamente las obras listadas (nueve, en total) habían consumido hasta el tercer trimestre de este año una inversión de 28.625 millones de pesos.

Mención aparte merece la terminal de pasajeros del proyecto, que tiene un avance físico de apenas 4,3%; no obstante, por su envergadura -está presupuestada en casi 85.000 millones de pesos y es la obra de mayor costo y volumen del proyecto- ha consumido ya 5.629 millones de pesos (US$1.250 millones).

Al incorporar este monto y otros 2.258 millones de pesos (US$98,6 millones) que se han gastado en otras obras menores como los caminos provisionales del polígono, el campamento de trabajo, el drenaje pluvial temporal o la remoción de escombros, se tiene que el GACM reporta un ejercicio de 36.514 millones de pesos (US$1.594 millones), monto que equivale a más de 60% de los 60.000 millones de pesos (US$2.620 millones) que se han gastado ya en la obra.

El nuevo aeropuerto, proyectado en una superficie equivalente a 6,5 veces el tamaño del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, costaría alrededor de 285.000 millones de pesos (US$12.448 millones), de los cuales estaban ya fondeados 197.000 millones (US$8.604 millones). En tanto, a la fecha se han adjudicado ya obras por 175.000 millones de pesos (US$7.643 millones), es decir, 60% del valor total de la obra.