Bogotá. Luis Pérez, el gobernador de Antioquia, a través de una carta revelada este miércoles le pidió a la junta directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM), en cabeza del también alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, comprar la totalidad de Hidroituango. 

"Hay momentos en la historia, en los cuales salvar un proyecto es más importante que haberlo concebido. Ese es el caso de Hidroituango. Salvarlo es una obligación patriótica", así empieza la misiva el gobernador, quien continúa diciendo que no solo está comprometida la existencia del proyecto sino también la estabilidad de EPM. 

Además de asegurar que la venta del proyecto salvaría el mismo, los objetivos de dicha compra serían acabar con pleitos entre dirigentes, que podrían durar 20 años, y economizar pleitos legales. 

El gobernador propone que el pago de las acciones "con la entrega total o parcial de algunas de las hidroeléctricas que hoy están en funcionamiento". Esos bienes sumados a las pequeñas centrales hidroeléctrias que tiene el Instituo para el Desarrollo de Antioquia (Idea) podrían  conformar las Empresas Públicas de Antioquia (EPA) para que se convierta en una compañía "hermana" de EPM, dice Pérez. 

Vale la pena recordar que el departamento tiene más del 52% de las acciones del proyecto. Hidroituango está compuesta por los siguientes socios: Instituto para el Desarrollo de Antioquia (IDEA) 50,7%, EPM cuenta con el 46,3%, el departamiento tiene un 2,1% y a los accionistas minoritarios les pertenece un 0,52%.

Cabe recordar que en la subasta de energía que se realizó en marzo, a Empresas Públicas, que sostiene que pondrá a funcionar el proyecto en 2021 (inicialmente la hidroeléctrica debía entrar en funcionamiento en 2018), le fueron asignadas, entre otras, obligaciones de generación de energía que deberá cumplir con Hidroituango. En total son 3,124,111 de kWh-día, que tendrá que entregar a partir del primero de diciembre de 2022, hasta el 30 de noviembre de 2032.

La crisis del proyecto se desató en abril de 2018, la presa se encontraba en la cota 380, por debajo de la 401, el nivel mínimo para alcanzar el vertedero (estructura diseñada para descargar el agua del embalse de vuelta hacia el río Cauca). Esa diferencia fue la que hizo temer que el emblase sobrepasara la presa. El agua empezó a evacuarse por la casa de máquinas, pero una obstrucción el 16 de mayo hizo que el agua empezara a escapar por otras galerías. Esa fue una de las razones por las cuales se ordenó la evacuación de las comunidades aguas abajo desde el 16 de mayo. 

Así las cosas y debido a los cuatro años que tardaría el proyecto en recuperarse de la crisis, el gobernador dice que algunas amenazas económicas para EPM, al ser contratista de Hidroituango, podrían ser: las cláusulas penales contra la empresa sumarían una deuda de hasta US$450 millones, de acuerdo con el contrato Boomt; por incumplimiento de obligaciones ambientales, afectación a comunidades y errores constructivos, podría enfrentar sanciones por $1.3 billones (US$388 millones) durante los cuatro años que demoraría en terminarse el proyecto, entre otros.