Tokio. Una corte de Tokio rechazó el último pedido de libertad bajo fianza de Carlos Ghosn, el defenestrado presidente de Nissan, pese a que había ofrecido llevar una tobillera electrónica en su intento por ser liberado tras dos meses de detención por crímenes financieros.

La decisión, ampliamente anticipada, eleva la probabilidad de que el ejecutivo de 64 años permanezca bajo custodia hasta su juicio, y presiona al socio francés de Nissan, Renault SA para encontrar a un sucesor en la presidencia.

Ghosn fue destituido casi de inmediato de la presidencia de Nissan y Mitsubishi después de su arresto inicial el 19 de noviembre, pero sigue siendo presidente y director ejecutivo de su socio francés.

Renault convocó a una reunión de directorio para el jueves en la que buscará un reemplazo de Ghosn, lo que podría comenzar a aliviar las tensiones con Nissan.

La empresa francesa considerará el nombramiento del saliente presidente de Michelin Jean-Dominique Senard como presidente del directorio y la promoción del vicepresidente de Ghosn, Thierry Bollore, a presidente ejecutivo, dijeron tres fuentes.

La empresa confirmó la reunión de este jueves, pero un portavoz no respondió preguntas sobre la sucesión.