Ciudad de México. La Cámara de Diputados de México aprobó este miércoles una polémica reforma a la Ley de Hidrocarburos propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador, en un nuevo paso del Gobierno para recuperar control sobre el relevante sector energético del país, pero que ha sido criticada por opositores.

La reforma a la Ley de Hidrocarburos (LH), creada tras la profunda reforma energética del 2013-2014 y de la que el mandatario es un fuerte crítico, se aprobó en el Pleno de la cámara baja, apenas horas después de que fuera avalado el dictamen de la iniciativa en una comisión especializada.

Por la mañana, la comisión de Energía había aprobado modificar un polémico artículo de la iniciativa, enviada por López Obrador en marzo, y que había sido señalado por analistas como una carta blanca a la Secretaría de Energía (Sener) y al regulador del sector energético, la CRE, para llevar a cabo expropiaciones de facto de inversiones privadas.

Los legisladores avalaron eliminar los términos "temporal o definitiva" a cualquier posible suspensión de un permiso de petrolíferos que la autoridad ordenara, y acordaron agregar que quedarán "a salvo los derechos de los terceros y del Estado".

Añadieron, además, que se deberá notificar al permisionario las causas por las que se revocará el permiso y que contará con 15 días para aportar elementos a su favor.

Sin embargo, se mantuvo la posibilidad de que Sener y la CRE suspendan permisos ante un "peligro inminente para la seguridad nacional, la seguridad energética o para la economía nacional", manteniendo su discrecionalidad para determinar esas amenazas.

Tras el aval de los diputados, la reforma pasará al Senado para ser discutida y aprobada. Este es el más reciente paso del Gobierno para modificar normas en el sector energético, luego de la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica (LIE), promovida también por López Obrador, pero cuya puesta en marcha ha sido suspendida en tribunales.

El lunes, la autoridad antimonopolios, la Cofece, dijo que la iniciativa de López Obrador afecta negativamente la competencia y libre concurrencia de la cadena de los hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos, lo que podría llevar a una disminución de la oferta y a un alza de precios.

El proyecto de reforma, en caso de aprobarse en el Senado, podría tener implicaciones para empresas multinacionales con operaciones en México, como Shell, BP, Exxon y Total, que entraron en el mercado de combustibles del país tras la reforma energética.