Quito. Ecuador planea concesionar la unidad de procesamiento de crudo de su mayor refinería, de 110.000 barriles diarios, debido al daño ambiental que está causando a la población cercana, dijo este jueves el consejero presidencial Santiago Cuesta.

La refinería Esmeraldas de 42 años de antigüedad ha presentado varias fallas en los últimos años que han obligado a las autoridades a someterla a procesos de rehabilitación para que funcione normalmente.

"Lo único que se va a concesionar, en un momento determinado, es la planta donde está la refinación de crudo, que es la que produce el daño ambiental", explicó Cuesta a periodistas en la ciudad costera de Esmeraldas.

"El Estado no tiene esa plata para hacer esa inversión, se busca concesionar, que venga una empresa extranjera y monte una nueva planta con última tecnología", agregó, al señalar que no habrá despidos de los trabajadores de la refinería.

La planta recientemente retomó su operación normal tras una parada programada de casi cuatro meses para arreglar fallas técnicas en la unidad FCC, que ponían en riego su operación. El Gobierno prevé otras paradas este año.

Cuesta reconoció que la planta de refinación, que produce gasolinas, está contaminando y afectando a la población de Esmeraldas.

Sin embargo, explicó que primero realizarán una evaluación de todo el complejo refinador para determinar otras áreas. Cuesta no dio fechas ni mayores detalles de los planes gubernamentales, pero dijo que será con un proceso de licitación internacional.

"La refinería de Esmeraldas no se va a liquidar", insistió.

En el gobierno del expresidente Rafael Correa se rehabilitó la refinería a un costo de US$2.200 millones, pero los trabajos fueron mal hechos, según las actuales autoridades.