Ecuador requiere de unos US$650 millones para reparar las fallas técnicas y de construcción de cinco proyectos petroleros clave, que fueron sometidas a un análisis y actualmente operan en riesgo por debajo de su capacidad, dijeron el lunes funcionarios.

Los proyectos, construidos durante el gobierno del expresidente Rafael Correa, fueron sometidos a un análisis técnico y económico por parte de empresas extranjeras con el acompañamiento del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Los informes de las empresas revelaron que los proyectos tienen un precio superior al previsto inicialmente en unos US$2.500 millones, fallas en la planificación y diseño, incumplimientos legales y problemas de fiscalización.

"Las empresas evaluadoras (recomiendan) presupuestos correctivos no menos de US$650 millones en total. Esa es una cifra que podría ser conservadora", dijo el gerente de Petroecuador, Pablo Flores, a periodistas.

En el caso de un ducto para transportar combustible, la recomendación apunta a la construcción de uno nuevo por fallas de diseño que no cumplen con estándares internacionales, según Flores. El Gobierno lo declaró en emergencia.

Los recursos serán financiados por el Estado, añadió de su parte el Ministro de Energía, Carlos Pérez, quien aseguró que se analiza una concesión de la administración de los proyectos, "sin que sea una privatización".

La refinería Esmeraldas, de unos 110.000 barriles diarios (bpd), por ejemplo, requiere unos US$172 millones para ejecutar 8 proyectos que aseguren su plena operación.

El informe reveló que la rehabilitación realizada por Correa "no garantizó recuperar la capacidad de procesamiento de crudo" y fue insuficiente la reparación integral del sistema eléctrico.

Las autoridades ratificaron el paro programado previsto en marzo por 54 días para poder reparar la refinería. Actualmente opera al 80%, según datos oficiales.

En el caso de un ducto para transportar combustible, la recomendación apunta a la construcción de uno nuevo por fallas de diseño que no cumplen con estándares internacionales, según Flores. El Gobierno lo declaró en emergencia.

Mientras que una planta de licuefacción de gas fue construida sin tomar en cuenta la escasa producción del país.

Correa calificó en su cuenta de Twitter como "absurdo" el anuncio del Gobierno y dijo que confunden "deliberadamente sobreprecios con cambios de presupuestos original".

"Están esperando que la Refinería explote, para echarle la culpa a Correa y luego privatizarla", agregó.