En esta ocasión en la industria financiera global nadie predijo un crash como el que se produjo en marzo en los mercados financieros globales. En ese mes, la bolsa de Nueva York cayó más del 30% y los principales índices de América Latina se desplomaron más del 50%. Para los gestores de fondos –nos cuenta Eduardo Montero, CEO de la multilatina Credicorp Capital– fueron semanas de estar muy cerca de los clientes y dar muchas explicaciones.

 “Uno tiene que dar calma y tranquilidad. Lo que pasó en marzo fue un súper aprendizaje en muchos aspectos”, dice el ejecutivo peruano. La crisis generada por la pandemia atrapó a la compañía de asset management, gestión de patrimonios y finanzas corporativas inmersa en un proceso de transformación de su modelo operativo, de integración de la compañía colombiana Ultraserfinco, que adquirió un año antes, y de lanzamiento de nueva imagen de marca. Y si bien en un principio Montero se replanteo si seguir adelante, en abril tomó la decisión de continuar con lo previsto e incluso pisar el acelerador de sus planes digitales y en su consolidación en Perú, Colombia y Chile. “Continuamos con el plan de inversión, porque estamos construyendo esta compañía de cara al futuro. Esperábamos y seguimos esperando que sea un bache en el camino”, dice Montero.

Este hoyo en la senda de Credicorp Capital se tradujo en una caída de la utilidad neta de 39% de enero a junio de 2020 con respecto al año anterior. Sin embargo, con la recuperación de los mercados y de sus fondos más líquidos y locales y sus buenos resultados en asset management, entre otras cosas, la compañía dio la vuelta a sus resultados financieros en el tercer trimestre, logrando una utilidad neta avance 8,9%. “Estimamos cerrar 2020 cercanos al 90% de lo que nos planteamos para el año”, dice Montero. AméricaEconomía charló con el máximo responsable de Credicorp Capital sobre las perspectivas de la compañía y de la industria financiera regional.

- Recientemente renovaron su imagen de marca. ¿Qué diferencias hay entre el Credicorp Capital de 2013, cuando se dieron a conocer, y el actual? En aquel entonces ya hablaban de ser una empresa multilatina con fuerte presencia en Perú, Colombia y Chile.

Es una empresa diferente. Somos el doble de personas, mientras que en activos sobre administración tenemos tres veces ese tamaño. Veníamos de una serie de años de consolidación, de acomodarnos y 2020 fue una prueba de fuego porque ya teníamos que operar de una manera distinta. Teníamos proyectos importantes como la fusión [con Ultraserfinco], y hacer un cambio operacional y tecnológico. Hemos organizado la casa internamente y estamos preparados para tener un rol mucho más importante. Es algo que esperamos seguir haciendo. Estamos mirando mucho más hacia adelante como compañía y nos hemos dado cuenta de que necesitamos acelerar mucho nuestros planes digitales, que deberían materializarse en 2021. Somos una empresa mucho más consolidada y con ánimos de crecimiento también orgánico e inorgánico en los países donde operamos en este momento.

- En Chile y Colombia tienen una posición muy diferente a la que tienen en su país de origen en el negocio de gestión de activos [su participación es aún minoritaria]. ¿Cómo planean ganar market share en ambos mercados?

En Perú tenemos una participación de mercado por encima del 30% y lo que hemos hecho es ofrecer una propuesta de valor que no solo sea de banquero privado, sino de asesor de inversión, con productos de lending o soluciones crediticias, productos de planificación financiera y sucesoria y también un servicio de family office (Vicctus), que ya están desplegados en Colombia y Chile. Y en los dos últimos años hemos tenido en ambos países crecimientos a doble dígito. A ello se suma que por la compra de Ultraserfinco adquirimos también Ultralat, que es una casa de bolsa en Estados Unidos. Estamos fusionando esa operación con Credicorp Securities, nuestra operación en Miami para tener una operación mucho más potente y desde ahí ofrecer una plataforma de inversión en Estados Unidos a nuestros clientes. La propuesta es servicios, plataformas locales muy potentes, productos en los diferentes países y una plataforma en Estados Unidos. También estamos atentos a ver qué más oportunidades se presentan en países donde tenemos potencial de crecimiento. Uno de ellos es, claramente, Chile.

- En 2020 lanzaron un Fideicomiso de Inversión en Bienes Raíces (Fibra) con carácter regional. ¿La idea es aprovechar su condición de multilatina para ofrecer productos para la región?

Exacto. En términos de real estate tenemos una práctica en los tres países. En Colombia tenemos un fondo cercano a los US$ 500 millones, en Perú contamos con un fondo inmobiliario y lanzamos el Fibra con visibilidad regional y en Chile tenemos también esfuerzos inmobiliarios. Lo que queremos es tener productos para los clientes indistintamente del país que vengan. Con ese Fibra, si bien las primeras inversiones se hicieron en Perú, el objetivo es tener inversiones en los demás países latinoamericanos porque creemos que los activos alternativos, con este contexto de tasas bajas, van a ser muy interesantes en términos de retorno para nuestros clientes.

 

 

- Este año se espera una recuperación de los mercados emergentes. ¿Qué expectativas tienen para 2021?

Lo que está comenzando a pasar este año es que, por un lado, las economías se están empezando a recuperar y, por otro, desde el punto de vista sanitario tenemos dos efectos: la preocupación de la segunda ola y al avance de la vacunación. Para los países latinoamericanos una recuperación mundial nos ayuda mucho y lo estamos viendo en algunos precios de los commodities. Soy bastante optimista y este año debería ser mejor en resultados. Las finanzas corporativas se están reactivando, las compañías empiezan a ver targets, se están endeudando de nuevo, las tasas están bajas y los clientes de gestión patrimonial están interesados en tomar un poco más de riesgo. Este año y los próximos, en el esquema de tasas muy bajas, va a ser difícil encontrar retornos interesantes con muy poco riesgo y va a haber oportunidad para tomar algunas posiciones en bonos de mayor rendimiento en Estados Unidos. En América Latina la deuda corporativa va a ser interesante, pero también la renta variable, porque las bolsas y las valorizaciones puede que estén un poco retrasadas. Espero que en la primera mitad del año las cosas se empiecen a estabilizar. Nosotros seguimos mirando el mediano plazo. Queremos ser un jugador más importante y consolidado en la región.

- ¿Qué factores de riesgo ve? Los analistas económicos destacan siempre el riesgo político en América Latina y vienen elecciones en Perú y Chile.

En Perú hoy tenemos un poco más de calma en las relaciones entre el Congreso y el Ejecutivo. Las cosas han seguido avanzando y funcionando y tengo la expectativa de que después de abril [fecha de las elecciones locales] las cosas se aclaren y podamos continuar con el crecimiento previsto para este año, con un rebote de la economía del 9%. En Chile, en abril son las elecciones a la Asamblea Constituyente y después hay elecciones en noviembre, pero las cosas se han ido cambiando. La bolsa y el tipo de cabio van muy bien y tiene algo que ver con el tema del cobre. En Colombia tenemos un 2021 sin elecciones. Hay perspectivas de rebote importante en los tres países.

- Años atrás había ciertas expectativas respecto a la integración de las bolsas de la Alianza del Pacífico, pero parece no haber avanzado mucho. ¿Cómo ve este proceso, del que se esperaba cierta solución a la falta liquidez de los mercados locales?

Hablando del concepto, me parece súper importante y beneficioso tener la capacidad de integrar las bolsas. Las compañías podrán tener mejores fuentes de financiamiento, los clientes podrán invertir en un espectro mucho más grande y ello nos da visibilidad al resto del mundo como mercados. Pero, efectivamente, se ha ralentizado. Su avance ha quedado un poco de lado, sobre todo con la pandemia.

- Hablan mucho de nuevas plataformas y transformación digital. ¿Hacia dónde se están dirigiendo desde un punto de vista tecnológico?

En 2020 nos enfocamos principalmente en cambiar el modelo operacional y teníamos cuatro objetivos importantes. El primero, mejorar la experiencia de nuestros clientes. Queríamos reducir los puntos de dolor de nuestra organización y contar con una plataforma importante para escalar los negocios. Contamos con un chief data officer y estamos en un proceso de organizar la data de la compañía y comenzar a explotarla de acuerdo a casos de uso. Por otro lado, estamos en un proceso de digitalizar el onboarding en la compañía. Lo más importante es que necesitamos proveer a los clientes mejor información y herramientas para autogestionarse. Si bien el modelo va a seguir siendo presencial –porque es una interacción que requiere mucha confianza– cabe brindar herramientas tecnológicas para interactuar y tener información disponible para tomar decisiones.

"Si llegamos a avanzar en estos planes (consolidar los negocios y lograr más market share) podríamos estar pensando en otras cosas y otros países. Tenemos una expectativa de ser una compañía más relevante en la región, en tamaño, utilidad y rentabilidad".

- Años atrás su banco hermano, BCP, hizo un piloto para permitir inversiones a través de internet pero vieron que no era el momento.  Hoy, sin embargo, en Credicorp Capital tienen una alianza con una fintech, Tenpo, que permite hacer inversiones online, una actividad que se ha incrementado con la pandemia. El escenario para este tipo de inversiones es otro.

Totalmente. El grupo Credicorp tiene una suerte de incubadora, Krealo, con una serie de desarrollos digitales y en Credicorp Capital estamos muy cerca con dos de ellos. Uno es Tyba, que es una suerte de asesor digital de inversiones y que ha empezado a trabajar en Colombia con nuestros productos. No descartamos que podamos trabajar en conjunto en los demás países de la región. Tenpo es otra compañía de Krealo que está en Chile y que es una billetera, pero que también tiene cash management. Para ello, trabaja con los fondos de Credicorp Capital. Sí creemos que es importante por el lado del asset management tener la capacidad de distribución de fondos de manera digital.

- Una parte de mundo financiero tradicional parece ya no odiar al bitcoin, cuyo valor se ha disparado este año ¿Cuál es el punto de vista de Credicorp Capital respecto a las criptomonedas? ¿Podrían considerarlas como vehículo de inversión?

En principio nosotros nos abocamos mucho en ofrecer sobre todo asesoría de portafolios diversificados para nuestros clientes. Lo que queremos es preservar el valor de sus patrimonios, hacerlos crecer en el tiempo y hoy estamos un poco lejos de hacer ese tipo de recomendaciones.

- Ya hay empresas de su industria que empiezan a dar la espalda a las compañías que no siguen los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG por sus siglas en inglés). ¿Se plantean hacerlo?

En el mundo del asset management lo que estamos haciendo es implementar políticas de inversión responsable y vamos a ir tomando una serie de definiciones en el tiempo y es probable que algunas exclusiones. Como grupo lo que estamos haciendo es que los aspectos de políticas de inversión responsable no sean una iniciativa puntual sino que estén inmersas en los negocios en sí. En las demás líneas de negocio, finanzas corporativas y gestión patrimonial estamos viendo cómo incorporamos una serie de métricas para ir también en esa dirección. Creemos que as inversiones no solo hay que medirlas por riesgos de índole financiero, sino también reputacional.

- Por estos nuevos criterios y la importancia de la tecnología se habla de una transformación en el modelo de finanzas a nivel global. ¿Qué grandes cambios ve en la industria?

Los próximos años van a ser difíciles para encontrar retornos. Ahí va a haber que estar muy cerca de los clientes y para eso se necesita tener buena información, equipos y experiencia y estar en los mercados en los que uno debe estar. Por otro lado, es súper importante la aceleración de los aspectos digitales para conectarse con el cliente y darle herramientas. El tercer punto tiene que ver con la sostenibilidad, que tiene que estar inmersa en los negocios. Es algo que estamos incorporando también de manera importante.

- Ha recalcado que trabajan hoy por construir el Credicorp del futuro. ¿Cómo es?

Los crecimientos que hemos tenido tenemos que acompañarlos de una plataforma tecnológica que vaya a su mismo ritmo y que nos permita crecer, pero también, por qué no, de incorporar a compañías de manera inorgánica de una forma más natural. Tenemos un plan de consolidar nuestra presencia en Perú, Chile y Colombia, con una plataforma importante en Estados Unidos. Tenemos un banco en Panamá y este está siendo cada vez más un motor de los negocios de la región. Si llegamos a avanzar en estos planes (consolidar los negocios y lograr más market share) podríamos estar pensando en otras cosas y otros países. Tenemos una expectativa de ser una compañía más relevante en la región, en tamaño, utilidad y rentabilidad, y también una compañía más moderna desde el punto de vista digital y de sostenibilidad.