El Canal de Panamá ejecutará, en los próximos 10 años, un portafolio de inversiones y proyectos por cerca de US$32.000 millones para  fortalecer la sostenibilidad del negocio a largo plazo, mejorar su competitividad y aportar al  crecimiento económico del país, informó la institución.

Este plan de inversiones, que destaca el aporte de la fuerza laboral, incluye la ejecución del  programa de descarbonización en las operaciones y el de los proyectos hídricos, este último dirigido a suplir el agua para la población del país y el funcionamiento de la vía. También, incluye la transformación digital mediante la incorporación de nuevas tecnologías de la información que  permitan agilizar los procesos. 

En marzo pasado, el Canal dio a conocer su objetivo de ser carbono neutral para el año 2030, alineado con los compromisos globales establecidos por instancias como Naciones Unidas y la  Organización Marítima Mundial.  

Por ofrecer una ruta más corta, el Canal de Panamá propicia que los buques que transitan emitan menos gases contaminantes; sin embargo, la organización está comprometida con alcanzar la  neutralidad de carbono en sus operaciones a través de acciones concretas como generar electricidad a partir de fuentes renovables, consolidar sus instalaciones para minimizar el impacto de la huella de carbono ocasionada  por la movilización y traslado de colaboradores a múltiples ubicaciones, capturar CO2 mediante la administración eficiente de las áreas boscosas de la Cuenca Hidrográfica.

Como parte de este objetivo, se ha solicitado a las autoridades  correspondientes la adquisición de unas 8.000 hectáreas dentro de esta región, para ampliar  los programas de protección ambiental y desarrollo sostenible en la Cuenca.  

Además, migrar su flota de automóviles a vehículos eléctricos, y el equipo flotante a fuentes híbridas. Para esta iniciativa, el Canal de Panamá estima destinar entre US$ 500 millones y US$ 1.500  millones durante la próxima década. 

Según el reporte, la otra clave de la sostenibilidad del Canal es asegurar la disponibilidad de agua para la población  y la operación de la vía, esto debido a que la variabilidad climática en la última década ha afectado  a la Cuenca Hidrográfica. Con este objetivo, el Canal de Panamá adelanta un programa hídrico  que estima una inversión de US$ 1.900 millones hasta su entrada en operación en 2028. 

En cuanto a transformación digital, el plan es destinar US$ 500 millones en proyectos que  incorporen tecnologías, información y manejo de data para maximizar la capacidad de la planta  actual de la vía interoceánica. 

Además, se estima invertir US$ 2.400 millones en el reemplazo de equipos como remolcadores, y modernización de instalaciones como las plantas potabilizadoras y represas del Canal. 

La inversión contempla también, la reubicación y modernización de instalaciones que consoliden  las operaciones y minimicen la huella de carbono que naturalmente provoca la interacción,  movilización y traslado de más de 9.000 colaboradores. 

Hasta el 2030, el Canal proyecta destinar unos US$ 2.800 millones al mantenimiento regular de su  planta, considerando que las esclusas panamax cumplirán más de 110 años de funcionamiento durante la próxima década. Estas inversiones incluyen el dragado de los cauces de navegación,  el mantenimiento de los equipos flotantes y rodantes, así como los sistemas eléctricos que  energizan la operación. 

En los próximos 10 años, el Canal tiene como meta entregar aportes directos al Tesoro Nacional  por un monto aproximado de US$ 21.500 millones. De esta manera, la vía acuática cumplirá con  su responsabilidad constitucional de operar de manera segura, continua, eficiente y rentable,  propiciando el crecimiento y oportunidades para el país. En los primeros 20 años de  administración panameña, el Canal aportó US$ 18.642 millones. 

El plan de inversiones para la próxima década incluye US$ 2.200 millones para cubrir el  financiamiento, principalmente, del Canal ampliado. En cinco años de operaciones, gracias a la  inversión en las nuevas esclusas, los ingresos del Canal han aumentado de US$ 2.500 millones en 2016, a aproximadamente US$ 4.000 millones en 2021.  

Por último, el Canal, como parte de su visión a largo plazo implementará una estrategia de  precios más dinámica, asegurando que su servicio genere valor agregado a sus clientes. Esta  estructura de precios incorporará, por ejemplo, elementos alineados con la sostenibilidad ambiental, incentivando que los buques que transiten el Canal lo hagan con mayor eficiencia  energética y utilizando combustibles alternativos.