Brasilia. Ser dueño de su propio negocio, es parte de la vocación de los brasileños. En 2018, dos de cada cinco brasileños entre 18 a 64 años, estaban realizando alguna actividad empresarial o tenían planes para abrir un negocio. 

Es lo que muestra la encuesta GEM (Global Entrepreneurship Monitor), que verificó el segundo mejor desempeño para la tasa de emprendimiento brasileño desde 2002, cuando el índice comenzó a ser medido. La encuesta muestra que la tasa total de emprendedor, que reúne a nuevos emprendedores y dueños de negocios ya establecidos, llegó al 38%.

Según ese indicador, aproximadamente 52 millones de brasileños en edad productiva estaban involucrados con alguna actividad emprendedora el año pasado. La encuesta fue realizada en 49 países y, en Brasil, contó con el apoyo del Sebrae.

En este contexto, una de las informaciones más importantes reveladas por la investigación, es que el emprendedurismo por oportunidad, verificado cuando los empresarios abren negocio motivados por la identificación de una oportunidad de mercado, registró el mejor resultado de los últimos cuatro años (61,8%).

Según ese indicador, aproximadamente 52 millones de brasileños en edad productiva estaban involucrados con alguna actividad emprendedora el año pasado. La encuesta fue realizada en 49 países y, en Brasil, contó con el apoyo del Sebrae.

Según el presidente del Servicio Brasileño de Apoyo a las Micro y Pequeñas Empresas (Sebrae), João Henrique de Almeida Sousa, la recuperación del índice de emprendedurismo por oportunidad es un resultado muy alentador para la economía brasileña. "Diferente de quien emprende por necesidad, después de pasar por una situación de desempleo, por ejemplo, el empresario motivado por una oportunidad, normalmente es aquel que hace un plan de negocio, que estudia la competencia y tiene - por consecuencia - mayor probabilidad de sobrevivir en el mercado ", analiza Sousa.

En contraposición, el emprendedor por necesidad es aquel que resuelve abrir la empresa por la falta de otras posibilidades para generación de renta y de ocupación. "En general, ese tipo de emprendedor es menos cualificado para administrar el propio negocio, y enfrenta más dificultades para gestionar la empresa", concluye el presidente del Sebrae.

La investigación también reveló un crecimiento del público joven (18 a 24 años) entre los nuevos emprendedores. De 2017 a 2018, la participación de ese grupo de edad subió del 18,9% al 22,2% del total de emprendedores que iniciaban una actividad empresarial, con negocios (formales o informales) de hasta 3,5 años.

La tasa de emprendimiento inicial (de la sigla en inglés TEA) comienza a decaer a partir de los 45 años, llegando al 9,7% en la franja de 55 a 64 años. Sin embargo, incluso con una tasa menor, la encuesta GEM revela que el contingente de personas con más de 55 años iniciando un negocio es de casi 2 millones de emprendedores.

En cuanto a las tasas de emprendedores iniciales y establecidos, la encuesta GEM indicó que la TEE (establecidos) con el 20,2%, superó la TEA (iniciales) en poco más de 2 puntos porcentuales. Con esto, es posible evaluar que 2018 fue un año en que, mayoritariamente, los emprendedores actuaron de forma a consolidar los negocios creados en períodos anteriores, o sea, un cierto contingente de emprendedores iniciales se estableció.