Lima. En Perú se evalúa la construcción de una planta termosolar dadas sus ventajas de producción energética, dijo este lunes el presidente del Comité de Operación Económica del Sistema Interconectado Nacional, César Butrón.

El ejecutivo encargado de evaluar los impactos económicos de los recursos energéticos precisó que la zona sur del país, que cuenta con amplias zonas desérticas, es el lugar adecuado para desarrollar este tipo de plantas y satisfacer la demanda de 6.500 vatios.

"Las cifras indican que en el sur de Perú hay suficiente radiación para justificar centrales termosolares", subrayó en entrevista con Xinhua.

Butrón reconoció que los costos de construcción de estos complejos energéticos son más altos que los paneles solares; sin embargo, resaltó la gran capacidad de acumulación de energía, lo que garantiza su eficiencia.

"El problema de las centrales termosolares es que su inversión es más alta que una fotovoltaica, son más caras y se demoran en construir, pero tienen la enorme ventaja de que almacenan energía", anotó.

Butrón puso como ejemplo el primer complejo termosolar suramericano que construyen los consorcios Acciona y Abengoa en el desierto chileno de Atacama, una zona de alta radiación solar, que tendrá una potencia de 110 megavatios (MW).

"Las cifras indican que en el sur de Perú hay suficiente radiación para justificar centrales termosolares", subrayó en entrevista con Xinhua.

"Sin ir más lejos, en Chile se está construyendo la primera central termosolar de Sudamérica, cuyo proyecto se denomina "Cerro dominador", sostuvo.

Argumentó que otra de las ventajas de este tipo de centrales es que a diferencia de las fotovoltaicas, que dejan de producir electricidad cuando se oculta el sol, la termosolar sigue produciendo sin sol porque guarda calor.

"Esta tecnología en el mundo es más nueva que la fotovoltaica, pero ya hay algunas centrales termosolares en el mundo", anotó.

Con respecto al potencial de Perú para implementar este sistema de producción energética, Butrón dijo que bastará con una convocatoria pública para el desarrollo de energías renovables.

"Solo hay un camino, que el Estado convoque una vez más la quinta subasta de renovables, que ya lo hizo, con un esquema que permita que el precio lo ponga la competencia entre ellos", subrayó.

Agregó que uno de los motores para el desarrollo de los sectores productivos es la competitividad y, en este sentido, también fomenta el desarrollo.

"También permite que a todos los que participen les den una cuota para termosolares, alentando la competencia", subrayó.

Butrón explicó que otra ventaja de Perú es que las sales que se usan como materia prima para acumular la energía termosolar se extraen del territorio peruano, donde abundan estos minerales.

"No tenemos que tener un suministro continuo de esas sales, esa sal funciona en un circuito cerrado, se calienta para obtener calor, luego se enfría, y así sucesivamente, con una vida útil de por lo menos 30 años", anotó.

Según el funcionario, otra de las ventajas de este tipo de plantas es que son amigables con el medio ambiente y contribuyen a la mitigación del calentamiento global porque no emiten gases de efecto invernadero.

"Es renovable, porque es energía del sol, los rayos del sol son los que calientan las sales. Es amigable porque no produce ningún gas, no quema ningún combustible y es eterna porque el sol está allí", sostuvo.

Actualmente en Perú las fuentes de generación en un 4,5% son renovables, eólicas y solar; la otra mitad se basa en la generación hidroeléctrica y el resto es gas natural con termoeléctrica.

En el caso de las centrales hidroeléctricas, que en algún momento estuvieron en auge en este país, ahora existe mucha oposición de parte de la sociedad civil a este tipo de proyectos.

"Hay una oposición ambiental a construir una represa, porque esa represa va inundar un área que antes no estaba inundada, espacios de vivienda y de pastoreo", puntualizó.

Durante la última década, Perú apostó por las centrales fotovoltaicas, de las cuales cuenta con varias plantas como la de Tacna (fronteriza con Chile) que genera 47.196 megavatios y la Central Fotovoltaica Rubí en la zona sur de Moquegua, que genera 144,48 megavatios.