Bogotá. Los oleoductos Caño Limón-Coveñas y Bicentenario, dos de los más importantes de Colombia para el transporte de petróleo, fueron blanco de siete ataques explosivos en los últimos tres días en el noreste del país, informó este martes Cenit, filial de transporte y logística de Ecopetrol.

Los ataques, que obligaron a activar planes de contingencia para evitar la contaminación de ríos y quebradas, comenzaron dos días después de que expiró un cese al fuego unilateral de un mes de la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), calificado por el grupo rebelde como un gesto humanitario para contribuir a contener la expansión del coronavirus.

El cese al fuego rigió entre el 1 y el 30 de abril. Los ataques, atribuidos por un alto oficial del Ejército al ELN y que obligaron a suspender el bombeo por los oleoductos, se registraron en los departamentos de Arauca, Boyacá y Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela.

El oleoducto Caño Limón-Coveñas, de 773 kilómetros de longitud y con capacidad para transportar hasta 210.000 barriles diarios de crudo, fue blanco de seis ataques. El Bicentenario, de 230 kilómetros de extensión y con volumen para 150.000 barriles de crudo en promedio al día, fue destruido en un tramo.

"Rechazamos enfáticamente estos ataques contra los oleoductos del país que generan afectaciones sociales, económicas y ambientales, más aún en esta crisis que se presenta en el país por el COVID-19, lo que hace más complejo adelantar las reparaciones con personal técnico en territorio", dijo en un comunicado el presidente de Cenit, Héctor Manosalva.

Cenit movilizó personal técnico y operativo a los sitios de los ataques para realizar las labores de reparación de los oleoductos, asegurando las medidas de control necesarias para evitar la propagación del coronavirus. Así mismo, tropas del Ejército Nacional fueron enviadas a los sitios de los ataques para asegurar las zonas.

Este año la infraestructura petrolera de Colombia ha sido objeto de 25 ataques, atribuidos por el Gobierno y las Fuerzas Militares a la guerrilla del ELN conformada por más de 2.000 combatientes y considerada como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea.

El ELN, que justifica sus ataques con el argumento de que las multinacionales petroleras y mineras se apoderan de los recursos naturales del país, se niega a suspender unilateralmente sus hostilidades como lo exige el presidente Iván Duque para comenzar un diálogo de paz que permita acabar por completo el conflicto que ha dejado 260.000 muertos.