A tres años de que la Fiscalía dirigida por Galo Chiriboga archivara la denuncia por supuestos sobreprecios en el proyecto hidroeléctrico Manduriacu, hecha por la Comisión Nacional Anticorrupción, el caso se reabre con el impulso emitido por la fiscal general (s) Maribel Barreno, quien reemplazó por pocos días a Ruth Palacios.

La nueva etapa de investigación previa se abrió con los pedidos para que la Presidencia de la República certifique la designación de Jorge Glas como ministro coordinador de los Sectores Estratégicos; que la Corte Nacional de Justicia certifique en qué lugar está el audio del testimonio anticipado que José Santos, de Odebrecht, dio en el juicio por asociación ilícita; y que se entregue la documentación remitida por Glas para obtener financiamiento de Brasil para el proyecto.

Para María Arboleda, parte de la Comisión Anticorrupción (CNA) que denunció el caso en el 2015, es “inaudito” el archivo por tanto tiempo, que en tan solo tres meses y sin diligencia el entonces fiscal Chiriboga pidiera el archivo.

Manduriacu fue la primera denuncia presentada por la CNA luego de ser conformada. Lo hizo por peculado, cohecho, prevaricato y pedía investigar un sobreprecio del 83%. De US$124 millones que habría sido el costo original terminó valiendo más de US$227 millones.

Para el 2017, Manduriacu fue uno de los cinco proyectos emblemáticos del gobierno de Rafael Correa en los que Fiscalía determinó que Odebrecht entregó recursos a modo de sobornos a funcionarios públicos y particulares.

Arboleda dice que al 2015 ya se vislumbraban mecanismos usados para la entrega de coimas para la adjudicación de contratos. En la investigación se apuntaba a todos los altos funcionarios de entidades, pero aclara que hay una pirámide de actores en la cadena de procesos irregulares: en Contraloría, en Fiscalía, en ministerios...

Por ejemplo, al archivo del caso, Arboleda le suma que la Contraloría dirigida por Carlos Pólit emitía informes sobre la hidroeléctrica encontrando irregularidades, pero jamás estableciendo responsabilidades.

Para el 2017, Manduriacu fue uno de los cinco proyectos emblemáticos del gobierno de Rafael Correa en los que Fiscalía determinó que Odebrecht entregó recursos a modo de sobornos a funcionarios públicos y particulares.

Asociación ilícita fue el delito investigado y por el que se condenó a seis años al exvicepresidente Jorge Glas. Se lo vinculó con la red de Odebrecht, pues según el entonces fiscal Carlos Baca, Glas “ejerció directa influencia en el ámbito de sus funciones facilitando la consumación” de ese delito.

Manduriacu también fue mencionada en el juicio por concusión en el que fue sentenciado a seis años el excontralor Carlos Pólit. De él Fiscalía dijo que pidió a Odebrecht US$6 millones por el desvanecimiento de glosas y US$4,1 millones por entregar informes favorables a cinco proyectos estratégicos, entre ellos, Manduriacu.

José Santos habló de coimas que entregó para el proyecto Manduriacu. El 27 de septiembre de 2017, José Santos, ahora exdirector de Odebrecht, relató en cuatro horas de testimonio anticipado, dentro del caso por asociación ilícita en el que fue sentenciado Jorge Glas, los mecanismos para la entrega de coimas por más de US$50 millones a cambio de contratos.

Entre los cinco casos que nombró estuvo el calificado como “anexo proyecto Manduriacu”. Y contó que en 2011 se le acercó el empresario Ricky D., quien se mantiene prófugo en el caso por asociación ilícita, para mencionarle que tenía un conocido que quería que la constructora brasileña se haga cargo del proyecto Manduriacu.

Para obtener el contrato de construcción de la hidroeléctrica, señaló Santos, Odebrecht debía pagar a Ricky D. y a su gente US$6,4 millones. De eso, la constructora solo le dio US$3,8 millones, entre 2012 y 2014.

Ese pago le garantizaba a Odebrecht la entrega anticipada de las bases de licitación para que ellos las modifiquen. Según el testimonio de Santos, la licitación original hablaba de un proceso internacional.

“Cambiamos de una licitación internacional a una para empresas brasileras (...) que estuviesen operando y que no tuvieran problemas en Ecuador”. “...Salimos vencedores y vale resaltar que para viabilizar los financiamientos de ese proyecto fueron enviados varios oficios de Jorge Glas, que era el ministro coordinador de los Sectores Estratégicos, al Ministerio de Industrias y Comercio de Brasil, con el fin de viabilizar el financiamiento de Odebrecht”, dijo Santos.