París. Francia dio este martes pasos para cesar a Carlos Ghosn al frente de Renault, un día después de su arresto en Japón por acusaciones de irregularidades financieras, pero trató de defender la alianza del fabricante de automóviles con Nissan, que se ha visto afectada por el escándalo.

Ghosn, uno de los líderes más conocidos en la industria automovilística, fue detenido este lunes después de que Nissan Motor dijera que había cometido irregularidades, incluyendo el uso personal de dinero de la empresa y no informar sobre su sueldo durante años. El fabricante de automóviles japonés prevé destituirlo como presidente este jueves.

"Carlos Ghosn ya no está en una posición en la que sea capaz de liderar Renault", dijo el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, a la radio France Info, pidiendo una reunión del consejo de administración de Renault "en las próximas horas" para establecer una estructura administrativa interina.

El Estado francés posee el 15% de Renault, que a su vez tiene una participación del 43,4% en Nissan en una compleja alianza forjada por Ghosn durante casi 20 años y que algunos analistas creen que podría desmoronarse sin el ejecutivo de 64 años al frente.

El consejo de Renault se reunirá este martes, dijo un portavoz de la compañía. Fuentes conocedoras del asunto dijeron a Reuters que se abordaría la sustitución temporal de Ghosn.

"No hemos pedido la salida formal de Ghosn del consejo de administración por una simple razón, que es que no tenemos ninguna prueba y seguimos el debido procedimiento legal", dijo Le Maire.

Dijo que analizaría con su homólogo japonés el asunto, y que la asociación de Renault con Nissan interesaba tanto a Francia como a Japón, y a ambas compañías.