El gobierno del presidente Jair Bolsonaro está "entre la cruz y la espada" en las negociaciones con los camioneros, por un lado presionado por las restricciones económicas y de otro ante una decisión política que puede evitar la paralización de la categoría, dijo el ministro de la Secretaría, Carlos Alberto dos Santos Cruz a O Glovo.

El ministro reconoció los problemas del gremio de transporte, pero dijo que los camioneros necesitan entender las restricciones financieras enfrentadas por el Ejecutivo para atender a todas las reivindicaciones.

"Los camioneros son trabajadores, las condiciones de transporte de carga en Brasil son difíciles, es un trabajo desgastante y honroso que mueve una gran parte de la economía de Brasil. Tiene problemas, y el gobierno tiene que procurar ayudar en la solución, pero también tienen que entender que todo esto existe dentro de los límites del contexto económico, de legislación, que necesita ser entendido también", dijo el ministro en la entrevista.

"El gobierno está siempre entre la decisión política y el límite económico, está siempre entre la cruz y la espada", agregó.

"Los camioneros son trabajadores, las condiciones de transporte de carga en Brasil son difíciles (...) el gobierno tiene que procurar ayudar en la solución, pero también tienen que entender que todo esto existe dentro de los límites del contexto económico", dijo el ministro Santos Cruz.

La semana pasada, el gobierno anunció un paquete de medidas para mejorar las condiciones de trabajo de camioneros autónomos y reducir los costos del gremio, incluyendo promesa de 2.000 millones de reales (US$509 millones) para la realización de obras y el mantenimiento de carreteras y ejes viales importantes, además de línea de crédito para el mantenimiento de vehículos, en un intento de reducir el riesgo de una huelga.

Entidades que representan a los camioneros autónomos criticaron las medidas anunciadas, pues sostienen que no resuelven la principal demanda del sector, el establecimiento del piso mínimo de flete y su cumplimiento por los contratistas de transporte de carga.

Además, el aumento en el precio del diesel anunciado por Petrobras en la última semana dejó a los camioneros autónomos "furiosos", de acuerdo con la Asociación Brasileña de los Camioneros (Abcam).

La entidad, que afirma representar 600 mil camiones autónomos del país, señaló la semana pasada, sin embargo, que no había planes de una huelga. Se prevé para este lunes una reunión de la Confederación Nacional de los Transportadores Autónomos (CNTA) con el ministro de la Ifraestructura, Tarcisio Gomes de Freitas, en Brasilia.

Petrobras aumentó este miércoles en un 4,8% el precio medio del diesel en las refinerías, tras haber cancelado un alza del 5,7% la semana anterior, en una polémica que involucró al presidente Jair Bolsonaro.

La estatal echó para atrás el aumento inicial del diesel después de que Bolsonaro pidiera a la compañía una explicación sobre los precios, lo que provocó una fuerte caída de las acciones de la empresa en la bolsa. 

El gobierno admitió que la decisión de Bolsonaro se basó en los riesgos de una nueva huelga de camioneros, como la que paralizó el país en el primer semestre de 2018.