Las acciones de Hochschild Mining se hundieron este lunes un 27% luego de que el Gobierno de Perú anunció su intención de frenar las operaciones de su mina insignia en la nación andina; mientras que funcionarios y ejecutivos de la industria iniciaron por la noche "fructíferos" diálogos para aliviar las tensiones.

El presidente Pedro Castillo había convocado más temprano a empresas del sector a una reunión para hallar consensos sobre los planes de cierre programado de las minas, que han enojado a la industria y generado incertidumbre en los inversionistas.

El Gobierno de izquierda de Perú anunció el viernes su compromiso con algunas comunidades de la región andina de Ayacucho para mediar los términos para el cierre de las minas de plata Inmaculada y Pallancanta -de Hochschild Mining HOCM.L-; y de las de las minas Sami SAC y Apumayo.

"No hemos abordado nada especifico", dijo Raúl Jacob, líder del gremio de empresas mineras de Perú tras una reunión con la primera ministra Mirtha Vásquez en Palacio de Gobierno. "Quiero revelar que hubo un ambiente de diálogo muy bueno, fructífero".

Vásquez calificó también la cita como positiva y espera nuevas reuniones para anunciar en los próximos días algunas medidas sobre el tema. "Hemos expresado toda nuestra voluntad de respetar la seguridad jurídica, las inversiones privadas, de no caer en ningun tipo de unilateralidades", dijo a periodistas.

La minería es clave para la economía de Perú, que es el segundo productor mundial de cobre y plata.

Las acciones de Hochschild, que habían caído temprano hasta 57% en su peor día en la bolsa de Londres, recuperaron terreno y cerraron el lunes con una baja del 27% a 120,8 peniques.

En la bolsa de Lima el desempeño de las mineras llevó al índice referencial a retroceder un 1,19%. La moneda peruana, el sol, bajó un marginal 0,05%.

Esperan rectificación

Las declaraciones de Vásquez siguen a los comentarios del viceministro de Minas, Jorge Chávez, quien en una entrevista el domingo pareció dar marcha atrás a los anuncios previos al afirmar que las cuatro minas en conflicto pueden presentar una solicitud para prorrogar el plan de cierre de sus unidades.

"Si ellos tienen todos los mecanismos para presentar las ampliaciones que deseen pueden hacerlo, la puerta no está cerrada", dijo Chávez a la televisora Frecuencia Latina.

Inmaculaba es la mina más grande de Hochschild Mining y representa más del 60% de sus flujos de efectivo, según su último informe anual de 2020. Junto a mina Pallancanta aporta la mayor parte de la producción de la empresa.

"Estamos preparados para entablar un diálogo con el Gobierno a fin de resolver cualquier malentendido con respecto a nuestras operaciones mineras", dijo en un comunicado el presidente ejecutivo de Hochschild, Ignacio Bustamante.

Bustamante, quien también es gerente general de Minera Ares, unidad peruana de Hochschild Mining, dijo el sábado que no tienen planes inmediatos para dejar de operar sus minas y están dispuestos a ir "hasta las últimas consecuencias" por el lado legal para evitar el cierre de Inmaculada y Pallancanta.

Según la ley peruana, todas las minas tienen una fecha de cierre prevista, aunque estas pueden modificarse teniendo en cuenta nuevos descubrimientos y si los reguladores lo permiten.

El Bank of America bajó su recomendación para las acciones de la minera dos niveles, "compra" a "desempeño inferior" al promedio, ante la decisión del Gobierno peruano.

"Ninguna información sugiere que el Gobierno cerrará otras minas, pero no podemos descartar que vaya a buscar minas grandes", dijo Bank of America. Cualquier decisión en Perú también perjudicaría a la mina Pallancata de Hochschild.

El anuncio del Gobierno peruano se conoce cuando hay una ola de protestas contra el sector minero menos de cuatro meses después del ascenso al poder de Castillo, quien ganó las elecciones con la promesa de otorgar mayores beneficios económicos a las comunidades pobres.