Grupo México, el conglomerado mexicano de infraestructura y minería, registró un beneficio neto de US$ 1.030 millones en el primer trimestre del año, frente a las pérdidas de US$ 237 millones contabilizadas el año anterior, según se desprende del informe trimestral de la compañía.

La empresa ha enmarcado el resultado en la realización de un "extenso programa de capital" a lo largo de los últimos años. En concreto, el grupo hace referencia a un programa de inversiones por valor de US$ 18.000 millones ejecutado en los últimos 10 años que ha impulsado el incremento de la producción de cobre desde 688.000 a 1,13 millones de toneladas en la última década.

Los ingresos del grupo durante el primer trimestre alcanzaron el récord de US$ 3.435 millones, un 40,2% más que el año anterior impulsado por el auge en los precios de materias primas.

La división minera facturó US$ 2.801 millones, un 56,1% más; mientras que en el negocio de transporte las ventas cayeron un 2,1%, hasta los US$ 593 millones. Por su parte, las ventas del segmento de infraestructura crecieron un 8,3%, con US$ 148 millones.

El ciclo al alza del precios de los commodities impulsó el resultado bruto de explotación (Ebitda) del conglomerado, que se situó en los US$ 2.139 millones, un 99,7% más que supone el mejor registro de la historia de la compañía. Por otra parte, el resultado operativo de la empresa se incrementó un 140,4%, hasta los US$ 1.700 millones.