La polémica hidroeléctrica Alto Maipo en Chile se acogió al capítulo 11 de la ley de protección de quiebras de Estados Unidos para iniciar una reorganización financiera, informaron el miércoles la firma y su matriz.

El proyecto de dos centrales de pasada con una capacidad instalada conjunta de 531 megavatios ya alcanzó un preacuerdo con sus acreedores para avanzar en la operación.

"Este proceso tiene por objeto crear una estructura de capital sostenible en el largo plazo maximizando la recuperación para todos sus acreedores y asegurando la liquidez necesaria para cumplir con las obligaciones de corto plazo para la puesta en marcha del proyecto", señaló Alto Maipo en un comunicado.

Por su parte, la empresa productora energética chilena AES Andes dijo que "desconsolidará de sus estados financieros la filial Alto Maipo SpA y reconocerá en los Estados de Resultados del cuarto trimestre de 2021 una pérdida neta que ascenderá a aproximadamente US$ 1.100 millones".

De acuerdo al cronograma, en diciembre iniciarán las pruebas de sincronización de las unidades que componen el proyecto para comenzar a inyectar energía al sistema y lograr alcanzar operación comercial en marzo de 2022, según la firma.

"Alto Maipo alcanza un 100% de avance en la excavación de sus túneles y un 99% a nivel general. Su construcción terminará dentro de los costos estimados en su última reestructuración y aproximadamente un año antes de las fechas garantizadas en los contratos de construcción vigentes", detalló.

El proyecto ha tenido una fuerte oposición por parte de grupos sociales y ambientalistas que argumentan que su operación afectaría la provisión de agua en la capital chilena.