Ciudad de México.- Regular el cobro de impuestos a los servicios prestados mediante plataformas de hospedaje como Airbnb y Booking, de forma que las cargas impositivas puedan ser equiparables a las que tienen los servicios hoteleros tradicionales, podría igualar las condiciones de competencia, señala un informe de la consultora Salles Sainz Grant Thornton.

Pedro Zugarramurdi, especialista en Impuestos de esa compañía, explicó que hasta el momento sí existe inequidad por la carga fiscal lo que no permite una competencia más pareja.

Si hay una falta de equidad en el sentido de que los hoteles son entidades reguladas, registradas en Hacienda y que pagan impuestos, que tienen empleados, etcétera, y que no los tiene una persona que se pone a prestar un servicio a través de esas plataformas. La forma de emparejar un poco el piso para ambos tipos de servicios es evidentemente tratar de gravar de una manera a ese tipo de hospedaje”.

Pocos mantienen una fiscalización. Recordó que, hasta el momento, diversas entidades como la Ciudad de México, Quintana Roo, Yucatán, Baja California y Sinaloa, fiscalizan a las personas que prestan servicios de alojamiento mediante las plataformas digitales con el Impuesto por la Prestación de Servicios de Hospedaje, que es de 3,0%.

Es una retención que realiza la plataforma y es una medida eficiente pues sólo se tiene que fiscalizar a una empresa y no a todos los que prestan el servicio, y de esa forma se hace responsable a Airbnb de retener y enterar”. Sin embargo, destacó que si bien eso es un avance aún falta trabajar por la retención federal como el Impuesto Sobre la Renta (ISR) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

“Lo ideal sería que también pudiera retenerse una parte de esos impuestos a las personas para efectos de que puedan pagar un poco más y contribuir al IVA e ISR y emparejar más la cancha”.

Un análisis realizado por la Facultad de Turismo de la Universidad Anáhuac calcula que Airbnb podría evadir al fisco hasta cuatro mil 100 millones de pesos anualmente (US$213.596).

De fondo. Zugarramurdi expuso que, para lograr que Airbnb realice una retención del ISR e IVA a las personas que prestan estos servicios, tendría que haber una modificación legal.

Tendría que ser a través de este procedimiento, porque hasta el momento la obligación está en lo individual, con las personas”. Por lo que dijo tendría que ser hasta el siguiente periodo legislativo y, una vez que se apruebe, las obligaciones entrarían en vigor hasta 2020.

Agregó que los hoteleros tienen la misma carga fiscal que cualquier persona moral en el país. Sin embargo, reconoció que en México es elevada.

La carga fiscal en México está un poco alta, sobre todo para efectos de motivar inversiones de parte de las empresas. Hace unos años el ISR era de 28% y hoy de 30%. En lugar de bajar subimos la recaudación. Tal vez, comparado con otros países la tasa del ISR puede ser relativamente un poco alta y se podría regresar a una tasa de 28%, que era la que se tenía, y hacerlo para todos”.

Puntualizó que en la medida que no se tenga una solución a esta problemática y el grado de inequidad entre ambos servicios vaya creciendo, se podría afectar a los servicios de hotelería bien establecidos. “Si no se resuelve en corto y mediano plazo puede afectar a la industria hotelera. En la medida que la autoridad se tarde más, tendrá menos recaudación”, agregó.