Madrid. La plataforma de inteligencia empresarial Transactional Track Record (TTR) lanzó la primera edición del Informe Especial, Transactional Impact Monitor: Región Andina. En el estudio,  destacados dealmakers describen las medidas de contención que están ejerciendo en medio del impacto sin precedentes registrado en la economía.

Algunos de los dealmakers de esta primera entrega de Transactional Impact Monitor han previsto un efecto inmediato en el segmento de las Fusiones y Adquisiciones en Colombia.

Para Colombia, 2019 fue un año sólido para las Fusiones y Adquisiciones, con un crecimiento en el volumen de negocios, excepto en el segundo trimestre, así como un crecimiento significativo en el valor agregado, excepto en el cuarto trimestre. Los primeros dos meses de 2020 iniciaron con un ritmo similar, con varias transacciones en curso y un escenario similar.

Según datos de TTR, el volumen de transacciones creció un 8% en el segundo trimestre de 2019 y un 19% en el cuarto trimestre con algunas transacciones de gran monto, lo que contribuyó a un aumento del 189% en el valor agregado de las transacciones en el año, según datos de TTR.

Según Darío Laguado, socio de Brigard Urrutia, “los sectores de la energía y la salud eran particularmente activos y, a mediados de febrero, las perspectivas seguían siendo buenas, a pesar de los indicios de una pandemia en el horizonte. Ahora, existe una incertidumbre absoluta sobre las implicaciones del cierre económico y, sobre todo, sobre la duración de la crisis que ha producido”.

El mercado de Capital Privado ya había perdido fuerza en los últimos años en Colombia y es poco probable que la situación actual se revierta para los administradores de fondos que se habían vuelto cautelosos.

Así como algunos sectores tendrán un golpe especialmente duro, mientras que en otros habrá oportunidades, aseguró Laguado: “Todo lo que adapta las actividades cotidianas para el mundo virtual le irá bien, como las empresas de aplicaciones de entrega de alimentos. Sin embargo, las transacciones de fusiones y adquisiciones han sido difíciles de avanzar para trabajar de forma remota”, afirmó.

“Ya hay casos de compañías aéreas que solicitan protección por bancarrota, con entretenimiento y restaurantes que se llevan la peor parte del impacto, así como los proveedores de los sectores siguientes en la línea”, dijo Laguado.

“Los textiles, bienes de consumo y las empresas manufactureras también están sufriendo y la organización financiera de los grandes proyectos de infraestructura se ha puesto en tela de juicio. La infraestructura vial y aeroportuaria depende del tráfico, y los proyectos podrían verse afectados por una desaceleración tan trascendental”, señaló Laguado. “Otros segmentos aún no han sentido un impacto tan significativo, pero todos están preocupados”, añadió.

“Algunos de los acuerdos de Brigard Urrutia que estaban en una etapa avanzada fueron firmados, incluyendo la venta de activos de Electricaribe el 30 de marzo. Otros han requerido multas para proteger a los compradores. Otros acuerdos en industrias que no se vieron muy afectadas también se han cerrado, además que las transacciones que son contracíclicas siguen avanzando. El sector energético se vio afectado simultáneamente por la guerra de precios del petróleo y lo cual tensa las finanzas del país”, señaló Laguado.

Además, Laguado ha asegurado que la firma era optimista para una revitalización del mercado en 2H20 si el tiempo de inactividad era limitado: “Esta crisis golpea a Colombia en un momento precario en términos de estabilidad fiscal, lo que limitará los recursos puestos a disposición para medidas de emergencia. Todo está en el aire con mucha incertidumbre. Los clientes están poniendo las cosas en espera", dijo. "Vemos que habrá grandes acuerdos de fusiones y adquisiciones, pero serán más estratégicos", añadió Laguado.

Private Equity. El mercado de Capital Privado ya había perdido fuerza en los últimos años en Colombia y es poco probable que la situación actual se revierta para los administradores de fondos que se habían vuelto cautelosos con los problemas del tipo de cambio y otros desafíos que enfrenta la gestión de activos, según Laguado.

 

“Colombia tiene una particularidad y es que no hay tradición de fusiones y adquisiciones de deuda" agregó. "No hay financiamiento profundo para este tipo de transacción, ni fondos de capital privado dedicados a activos en dificultades. Esto podría ahora cambiar a la luz de la crisis actual”, aseguró Laguado.

Manejo de la Crisis. Según Laguado, el país actuó con prontitud con fuertes medidas, ya que “el país no podía permitirse el lujo de responder lentamente, pues su capacidad para hacer frente a un aumento de las hospitalizaciones es limitada. El gran desafío político en un país como Colombia, donde hay un gran porcentaje de la población bajo el umbral de pobreza, es equilibrar la necesidad de proteger la salud pública, además de permitir a la gente salir y ganarse el pan de cada día”, señaló. "Hay muchas personas sin ahorros que trabajan todos los días por su subsistencia".

Además de las perspectivas sobre el segmento de Fusiones y Adquisiciones en la primera edición de Transactional Impact Monitor, el Informe Especial tiene secciones y perspectivas de dealmakers destacados sobre Capital Privado, Mercados de Capital y manejo de la crisis, en las que se evalúan las medidas adoptadas para evitar el colapso económico ante el escenario de la pandemia SARS-CoV-2.

La primera edición de Transactional Impact Monitor: Región Andina contó con algunos de los dealmakers más destacados de Colombia, Perú y Chile: Carlos Arata, socio de Rubio Leguía Normand; Darío Laguado, socio de Brigard Urrutia; Francisco Guzmán, socio de Carey; además de Ian Fry Cisneros, socio fundador y CEO de UNE Asesores Financieros, quienes describen el impacto inmediato y prospectivo que la pandemia está teniendo en sectores clave de la economía regional.