México importó unos 300.000 barriles de crudo en diciembre, dijo el miércoles el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien ha cuestionado que el país haya tenido que adquirir crudo foráneo para completar el suministro de algunas de las refinerías de la petrolera estatal Pemex.

La refinadora Phillips 66 ganó en octubre una licitación para suministrar a Pemex al menos cuatro cargamentos de crudo Bakken de Esatados Unidos, en lo que constituyó la primera importación de petróleo de México en más de una década.

López Obrador dijo que la caída en la producción local de crudo, a unos 1,8 millones de barriles por día (bpd), llevó al país a recurrir a importaciones de petróleo ligero en noviembre y diciembre para hacer las mezclas de crudos requeridas por varias refinerías locales.

"Llevaba años que esto no sucedía", dijo en su conferencia de prensa matutina.

El presidente ha prometido que Pemex dejará de exportar crudo para que sea procesado localmente en las seis refinerías con las que cuenta la petrolera para, a su vez, minimizar la importación de las ingentes cantidades de gasolinas y diésel que requiere el país. Además planea construir una nueva refinería.

"Tenemos que reponer la producción. Hay dos opciones: compramos crudo ligero para refinerías o compramos gasolina ... Estamos haciendo las dos cosas, pero al mismo tiempo queremos revisar con precisión el porqué de la caída en la producción petrolera", agregó.

El mandatario, que asumió el cargo el 1 de diciembre, ha sido un duro crítico de la reforma energética que arrancó en 2013-2014, abriendo el sector energético antes completamente reservado al Estado.

La producción de hidrocarburos de Pemex ha caído a niveles mínimos en décadas debido a la declinación natural de varios yacimientos, así como por insuficiente inversión en años recientes ante la caída internacional de los precios del crudo.

El presidente ha prometido que Pemex dejará de exportar crudo para que sea procesado localmente en las seis refinerías con las que cuenta la petrolera para, a su vez, minimizar la importación de las ingentes cantidades de gasolinas y diésel que requiere el país. Además planea construir una nueva refinería.

En un primer intento fallido para importar crudo ligero estadounidense, Pemex declaró desierto en octubre un concurso en el que planeaba adjudicar un cargamento de 350.000 barriles de Light Louisiana Sweet (LLS), pues los participantes no estaban en condición de atender los términos para su suministro, principalmente el tipo de crudo requerido.