Sao Paulo. La compañía minera estatal Compañía Energética de Minas Gerais (Cemig) ha estado considerando una Oferta Pública Inicial (OPI) para vender todo o parte de su participación en la unidad de distribución de gas Gasmig, dijeron ejecutivos de la compañía en una conferencia telefónica este martes.

La Compañía de Gas de Minas Gerais (Gasmig) ha sido considerada entre los activos que deben negociarse en medio de un plan de desinversión de Cemig, destinado a reducir deuda.

Sin embargo, la medida concreta para vender la unidad estaba a la espera de definiciones de la extensión para 2053 de la concesión de Gasmig por parte del gobierno de Minas Gerais, un problema que está en proceso de resolución, dijo el director gerente de tenencias de Cemig, Daniel Faria Costa.

"Estamos llegando a un acuerdo final que nos permitiría mantener esta concesión hasta 2053. Con eso, seguimos el plan de desinversión de Gasmig", dijo.

El director de Cemig declaró que el acuerdo con el gobierno de Minas Gerais sobre la renovación de la concesión de Gasmig debería llevar una enmienda contractual en septiembre. El acuerdo prevé un pago de US$209 millones como un bono al gobierno por la extensión del contrato.

Se espera que la operación de desinversión implique una OPI, pero el formato final aún dependerá de una decisión política, ya que la ley minera establece que la venta del control de los activos energéticos estatales requiere la aprobación de la Asamblea Legislativa del Estado.

“Una alternativa puede ser una salida a bolsa, lo que haría posible una salida completa de Cemig, siempre y cuando lo autorice la Asamblea Legislativa. Sin la autorización legislativa, estaría claro que estudiaríamos una oferta parcial”, dijo Costa.

Concesión.  El director de Cemig declaró que el acuerdo con el gobierno de Minas Gerais sobre la renovación de la concesión de Gasmig debería llevar a la firma de una enmienda contractual en septiembre.

El acuerdo prevé un pago de 852 millones de reales (US$209 millones) por parte de la compañía como un bono al gobierno local por la extensión del contrato.

Gasmig, sin embargo, puede pasar a las tarifas el costo con el pago de esta subvención, según Costa.

"Esta cantidad pagada se incorpora a la base de cálculo de la tarifa, por lo que habrá un ligero ajuste para compensar esta cantidad adicional que el concesionario está pagando", explicó el director.

El contrato de Gasmig se había renovado previamente en 2014 a cambio de la obligación de inversión de la compañía, pero el acuerdo tuvo que ser revisado después de un cambio de escenario.

En ese momento, el contrato preveía la inversión de Gasmig en la construcción de un oleoducto para servir a la Unidad de Fertilizante de Nitrógeno (UFN) que Petrobras construiría en el Triangulo Mineiro, pero el proyecto petrolero se suspendió en 2014, después de que se completara el 30% de las obras.