Mitsubishi Motors busca convertir a México en el hub de partes y componentes de vehículos de la marca para abastecer a Latinoamérica, como parte de su estrategia de negocios y de crecimiento en la región, luego de observar la disrupción que enfrentaron las cadenas de suministro y el desabasto de piezas automotrices originados a raíz de la pandemia del Covid-19, que generan altos costos.

Jorge Vallejo, presidente y director general de Mitsubishi Motors, explicó que el objetivo primordial es evitar la dependencia de productos de otras regiones ante fluctuaciones cambiarias y conservar el suministro de piezas a los consumidores de Latinoamérica.

En entrevista con El Economista, el CEO de la automotriz japonesa informó que se trabaja en definir el modelo de negocio y localización de proveeduría, pues destacó que México con la red de acuerdos comerciales se coloca como un punto estratégico para operar el hub logístico.

Para el directivo, con más de 20 años de experiencia en el mundo automotriz, el segundo semestre del 2021 representa retos importantes de crecimiento, y asegura que “viene una fortaleza del mercado mexicano”.

Al haber lanzado al mercado mexicano la SUV Xpander, de la cual estima vender 3.000 unidades al finalizar el año, con posibilidad de abastecer a los consumidores mexicanos, pues llega a fortalecer nuestra presencia en el mercado y el market share (participación de mercado), que posee el 1,71% de las ventas de la industria mexicana.  

Sostiene que México no sólo cuenta con la capacidad de comercializar sino de potenciar la producción en la industria y proveeduría en los autos con tecnologías verdes, tanto eléctricos como híbridos. Por el momento, sostiene que el reto es posicionar la Xpander.

Jorge Vallejo comentó que el incremento de hasta 300% en el costo de los contenedores provenientes de China ha provocado que la empresa recurra a la vía aérea para el traslado de las partes y refacciones que requieren en México.

“Hemos recurrido a volar partes urgentes, y que no incrementen los costos, pero estamos haciendo una estrategia en el tema de producción para presionar. Lo que hacemos es hacer solicitudes adelantadas o volumen adicional para tener en el almacén, pero sí ha impactado de manera significativa”, reconoció el directivo que encabeza a la japonesa en alianza con Nissan-Renault.

Ante este panorama y los impactos del tipo de cambio, Mitsubishi ve una ventana de oportunidad para fortalecer la localización de la proveeduría mexicana y la región, “trabajar en el desarrollo de proveedores locales, tanto en tecnología como equipamiento, como todas las huellas de proveeduría que existen en México, seguir fortaleciendo y mejorando las condicionantes para no ser impactados con las fluctuaciones cambiarias”, refirió.

De esta manera, analizamos la posibilidad de tener que evitar la dependencia de la producción de otras regiones, sobre todo en sobre saltos de fluctuaciones cambiarias y eso tratamos de evitar, ampliar nuestro modelo de negocio para ver si es posible con menor impacto cambiario exista una rentabilidad mayor, mencionó el CEO de Mitsubishi.

La idea es que México se coloque como un centro de exportaciones para Latinoamérica, que se podría consolidar en un par de años y que el mercado latinoamericano se surta de lo fabricado, ya sea local, aunque primero importando y comercializando, acotó.

“Esto es parte de una estrategia de crecimiento que analizamos, si las condiciones de venta se siguen dando, si el mercado se comporta y sin grandes sobre saltos, será en un par de años definido para México”, añadió Vallejo.