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Inversiones en belleza: el avance del corporate venture capital en el mundo de los cosméticos
Jueves, Julio 8, 2021 - 11:53

Cada vez más empresas de esta industria crean estos vehículos de inversión para adquirir participaciones en startups o emprendimientos y otras tecnologías de vanguardia que están en sus primeras etapas de desarrollo. No obstante, la mira de estas compañías no se limita al mercado del cuidado y bienestar, sino que abarca otras industrias que optimizan y complementan su modelo de negocio.

Perfumer H, la casa de fragancias británica de producción artesanal a partir de materiales reutilizables que usa envases recargables soplados a mano, fue la empresa elegida para que Fable Investments, el vehículo de inversión de Natura & Co., realizara su debut en el mundo del corporate venturing en mayo pasado. 

“Perfumer H es nuestra primera inversión y es importante porque marca el tono de Fable Investments. Las inversiones que haremos serán notablemente diversas. No vamos a invertir únicamente en fragancias de nicho o en el cuidado de la piel. Queremos tener diversidad de fundadores y sectores. Perfumer H es un gran ejemplo de lo que buscamos en nuestras inversiones en términos de enfoque en ingredientes naturales, sostenibilidad, estética impecable y atención a los detalles. A pesar de ser una empresa muy pequeña aún, nunca ha comprometido su esencia. Esa fue una de las principales razones por la que invertimos en ella”, dice Thomas Buisson, director de Fable Investments a AméricaEconomía.

De esta forma, el cuarto grupo de belleza más grande del mundo ha seguido el camino de otras compañías de la industria cosmética que ha optado por los fondos de capital de riesgo corporativo o CVC (por sus siglas en inglés) como una alternativa para invertir en startups o emprendimientos y otras tecnologías de vanguardia que están en sus primeras etapas de desarrollo.

“A diferencia de las adquisiciones que Natura ha realizado en los últimos años, con Fable Investments estamos haciendo inversiones minoritarias y, por lo tanto, no buscamos ningún tipo de control. Somos lo que la industria describe como un fondo de riesgo corporativo y estamos totalmente financiados por Natura. Es una especie de reserva de capital del grupo. No nos estamos haciendo cargo de la gestión de estas empresas y estas no son parte de Natura & Co. Son una inversión y van a estar algo integradas”, dice Thomas Buisson, quien fue gerente general en Europa de Aesop, marca australiana de cosmética natural de alta gama en la que Natura hizo una inversión mayoritaria y terminó adquiriendo en su totalidad en 2016.

Otra compañía que ya dio sus primeros pasos en el mundo de corporate venture es la multilatina peruana Belcorp, que en 2018 creó su CVC Belcorp Ventures con miras a aprender las nuevas tendencias de beauty care, como respuesta al rápido e inminente avance del mercado. A la fecha, el portafolio de Belcorp Ventures está compuesto de inversiones en Kopari, Phlur, Proven y Dr. Roebucks, empresas relacionadas a ingredientes naturales, e-commerce e inteligencia artificial (IA).

Al igual que compañías de otras industrias, las de belleza y bienestar han creado fondos de CVC como una alternativa para ampliar su ecosistema en áreas estratégicas clave y al mismo tiempo, acceder a nuevas tecnologías y funcionalidades en beneficio de sus modelos de negocio. Además, las compañías al invertir vía CVC tienen la ventaja de hacerlo sin tener que invertir millonarias sumas en desarrollar sus propias soluciones o hacer una adquisición completa.

En ese sentido, Peter Ulrich, EY Parthenon principal, en su artículo “¿Por qué éste podría ser el mejor momento para crear un fondo de capital de riesgo corporativo?”, destaca que este vehículo de inversión ayuda a las empresas a aprovechar las oportunidades de crecimiento a futuro, no solo durante el periodo de disrupción actual, sino también más allá de lo que será el mundo pospandemia. “Cuando están bien ejecutados, los fondos CVC pueden convertirse en un complemento poderoso para otras herramientas como las actividades internas de investigación y desarrollo, las asociaciones, los joint ventures y las fusiones y adquisiciones de startups para acelerar la transformación digital”, dice.

Según Javier Salinas, director de Emprende UP, el Centro de Emprendimiento e Innovación de la Universidad del Pacífico, en la industria de la belleza y bienestar hay novedades que aprender relacionadas no solo con los productos, sino también con el modelo de negocio.

“Compañías como Natura, Belcorp o Yanbal han entendido que el proceso de digitalización no solo tiene que ver con reclutar personas para la venta, sino también con cómo digitalizar inventarios, pagarles sin que tengan que ir a las oficinas, tener una app privada para que estén conectados. Las necesidades están encendidas y las empresas no pueden proveer todo. Ellas han entendido que la innovación está en el mercado, en los emprendedores y es mejor tomar algo que ya funciona en lugar de desarrollarlo uno desde cero. Esto ya es una práctica normal de las grandes empresas”, dice.

Para Debbie Jaffe, managing director de Endeavor Perú, organización que apoya a emprendimientos de alto impacto, las oportunidades de inversión y colaboración entre corporaciones y startups trasciende a los emprendimientos de belleza o wellness.

“Hemos hablado con corporaciones y emprendimientos y vemos que no solo están interesados en innovaciones de belleza, sino en otros sectores o industrias que están alrededor de ella o paralelas, que están despertando más el interés de las empresas. Hay emprendimientos que trabajan con colores naturales en alimentos y pintura, pero tienen su aplicación en el mundo de la belleza y también en biología sintética”, dice. “También el corporate venture sirve para cocrear una tecnología. Por ejemplo, una empresa de belleza grande puede encontrar un emprendimiento que desarrolla un gel inteligente que se aplica en otras industrias. Pueden contratar o financiar su investigación para que haya una aplicación en la industria de belleza”.

Este año, Fable Investments concretará una inversión más este año, según su director Thomas Buisson.

Es el caso de BOLD, el fondo de capital privado de L’Oreal que en 2019 adquirió una participación en Carbios, empresa de desarrollo de procesos biotecnológicos para el reciclaje de plásticos PET,  polímero plástico que se obtiene a partir del etileno y el paraxileno. Producto de esa inversión, el gigante de la belleza mundial anunció la producción del primer envase de plástico para cosmética totalmente reciclado con tecnología de reciclaje enzimático de Carbios. El envase estará listo en 2025 y será comercializado bajo  la marca Biotherm, que será la primera del grupo en comercializar un producto con esta tecnología, cuya ventaja es que permite procesar todo tipo de plástico PET y reciclarlo hasta el infinito, como alternativa al reciclaje mecánico.

Al respecto, Thomas Buisson de Fable Investment afirma que los CVC permiten encontrar estos espacios en blanco en la misma industria de belleza y cuidado, pero también áreas donde podría haber algún nivel de complementariedad. “No estamos restringidos. Buscamos empresas de cuidado del cabello, de dispositivos, de bienestar y de nutrición. Es realmente una interpretación amplia de esta industria. Esto también se debe a que actualmente todas estas áreas se están difuminando en una sola. Hoy no se puede hablar de belleza sin hablar de bienestar, no estamos en los años en los que la belleza consistía en imágenes retocadas de modelos impecables”, dice.

Más allá de la belleza

Si bien las empresas de belleza buscan invertir en empresas del mismo rubro y también en otros complementarios, surgen emprendimientos que a simple vista no tendrían ninguna relación con el modelo de negocio del mundo de los cosméticos, pero que vienen irrumpiendo en otras industrias.

Es el caso de las fintechs, la más reciente disrupción en la industria financiera que se está convirtiendo en un gran aliado para la industria cosmética. Por el momento, la colaboración más reciente y visible se da en las empresas de venta directa que tuvieron que acelerar sus canales de e-commerce y para ello se aliaron con plataformas de pago, pero esta puede ir incluso más allá.

Y es que las compañías de cosméticos de venta directa suelen otorgar créditos a sus vendedoras o consultoras de belleza que en su mayoría no califican para acceder a un préstamo en la banca tradicional por falta de historial crediticio.

“Estas empresas de belleza están constantemente mirando startups de plataformas de pago, créditos y digitalización de billeteras para su negocio, porque tienen una fuerza de venta inmensa. Sé de compañías que están trabajando con varias fintechs para gestionar créditos a sus colaboradoras y están evaluando invertir en ellas”, dice Javier Salinas. 

Para el especialista de la Universidad del Pacífico, muchas de las empresas de cosméticos aún no encuentran una solución efectiva para manejar ellas mismas toda esa data de sus consultoras. “Esa información es riquísima por la comunidad tan grande que tienen de vendedoras. Lo están tercerizando, pero quieren invertir en el corto plazo en una startup que se encargue de esto. Están viendo esa posibilidad, pero aún no se ha concretado nada”, dice.

“Las empresas de belleza que tienen una fuerza de venta grande son fintechs. Lo mismo pasa en empresas como Cabify o Uber que dan préstamos a los conductores porque tienen años de conocimiento sobre su capacidad de trabajo y de generar ingresos. Si yo soy un banco o una institución financiera y sé que una vendedora suele tener ingresos equis monto, puedo decidir otorgarle un préstamo porque tiene la capacidad de pagarlo. Las mismas empresas de belleza también tienen sus plataformas de pagos y cuentan con una tremenda infraestructura y un vínculo con los dos lados de un marketplace, tanto las personas que compran como las que venden sus productos y pueden aliarse con fintechs fácilmente”, dice Debbie Jaffe.

Para la ejecutiva de Endeavor si bien la tendencia de abrazar la innovación abierta tiene un alto potencial para las corporaciones, estas deben analizar el momento adecuado y si el CVC es el vehículo indicado para resolver una necesidad o si deben mirar otros ecosistemas en el mundo para lograrlo.

“Muchas tienen que buscar fuera de la región, en Asia, Europa o en Norteamérica porque ahí está la ciencia pura. Si quieren desarrollar protectores solares, deben ir a los mercados donde desarrollan los mejores productos de ese tipo. Las empresas tradicionales tienen el reto de tomarse el tiempo para ver cuál es la pantalla de opciones de innovación abierta que mejor calza, pero tampoco deben hacerlo porque el resto lo está haciendo”, dice.

Por lo pronto, Thomas Buisson, de Fable Investment, asegura que vienen conversando con  founders de emprendimientos en América Latina y también con fundadores latinoamericanos en Estados Unidos. “Hay un dinamismo increíble en este momento en el continente, ya sea en el norte, en el sur o en el medio y es importante porque en esta región están las raíces del grupo. De hecho, algunas de las inversiones que se anunciarán en breve son de empresas lideradas por fundadores de América Latina”, concluye.

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Autores

Natalia Vera Ramírez