Sao Paulo. La justicia brasileña condenó este martes a la minera brasileña Vale, la mayor productora y exportadora mundial de hierro, a pagar todos los daños causados por la trágica rotura del dique de Brumadinho, una de sus represas de residuos, en enero pasado, y mantuvo el bloqueo de unos US$3.000 millones para garantizar las indemnizaciones.

En la primera condena contra la minera, el juez Elton Pupo Nogueira, del Tribunal de Justicia de Minas Gerais (TJMG), no fijó sin embargo la cantidad que deberá pagar, al considerar que los daños de esta catástrofe que dejó 270 muertos y desaparecidos son todavía incuantificables.

De acuerdo con el juez, el valor de la indemnización no se limita a la reparación por las muertes provocadas por la tragedia sino también a la reparación de todos los daños ambientales en la región y del cese de las actividades económicas de los habitantes de las áreas afectadas por el vertido.

Vale reaccionó indicando que, en su decisión, el juez "reconoció la cooperación" de la empresa durante las audiencias. La empresa "reafirma su compromiso total con la reparación de forma rápida y justa de los daños causados a las familias, la infraestructura de las comunidades y al medio ambiente", añadió en el comunicado.

El juez Pupo Nogueira determinó mantener el bloqueo de los US$3.000 millones en activos de Vale, que había sido ordenado por la justicia desde enero, aunque autorizó a que la mitad de esa cantidad sea sustituida por otras garantías financieras.

Bloqueo de cuentas para indemnizaciones. Vale era el propietario del dique que reventó el 25 de enero, generando un tsunami de 13 millones de metros cúbicos de lodo y residuos mineros que arrasó con toda la vida que encontró a su paso y llegó al vital río Paraopeba.

"Vale, en su defensa, no negó la responsabilidad respecto a los daños causados por la rotura del dique y relató la existencia de un amplio estudio para diagnosticar todos los impactos ocasionados por el desastre", señaló el comunicado de la corte.

El juez Pupo Nogueira determinó, además, mantener el bloqueo de los 11.000 millones de reales (unos US$3.000 millones) en activos de Vale, que había sido ordenado por la justicia desde enero, aunque autorizó a que la mitad de esa cantidad sea sustituida por otras garantías financieras, entre ellas, una fianza bancaria.

La minera había pedido sustituir todo el monto del bloqueo por otras garantías, pero el juez argumentó que la empresa tuvo un lucro en 2018 de 25.000 millones de reales (US$6.570 millones) y que el valor bloqueado equivale "a la mitad de un año de actividad y no obstaculiza el desempeño económico de la minera".

 

Primera condena por el desastre de Brumadinho. Se trata de la primera condena impuesta por la Justicia por la tragedia de provocada por la ruptura de una de las represas en la que la minera almacenaba residuos en la mina de Córrego de Feijao, ubicada en Brumadinho, un pequeño municipio de Minas Gerais.

Pese a condenar a la empresa por su responsabilidad en la tragedia, el juez negó la petición de la Fiscalía para que la empresa sea obligada a suspender todas sus operaciones en la región afectada con el argumento de que no fueron presentadas pruebas de que las actividades de la minera violaron normas legales o administrativas.

No es la primera vez que Vale, privatizada en 1997, se ve envuelta en un desastre de proporciones. En 2015, un dique de una mina de Samarco (un proyecto conjunto de Vale y la australiana BHP) reventó, generando una enorme marea de lodo que dejó 19 muertos en Mariana (también en Minas Gerais) y provocó el peor desastre ambiental de la historia de Brasil.