Ciudad de México. Nissan Mexicana realizó una inversión inicial por US$278 millones para el arranque de su nueva producción de sedanes con tecnología de alta gama en su planta Aguascalientes A1, pues busca renovar 60% de su portafolio de productos e insertarse en la manufactura 4.0.

José Román, presidente y director general de Nissan Mexicana, explicó que bajo su nuevo paradigma de producción Intelligent Mobility (manejo inteligente con tecnología y seguridad), la marca japonesa busca mantenerse como la líder del mercado en México a través de la renovación de sus productos más vendidos en el mercado doméstico e internacional.

Durante una visita a la planta A1 de Aguascalientes, en donde se ensamblan su modelo superventas Versa (subcompacto), además de Kicks (SUV) y March (subcompacto), bajo la misma línea de producción, José Román dijo que este proceso forma parte del relanzamiento de la marca japonesa, tras su reciente descenso en ventas.

“Hemos tenido falta de producto nuevo”, reconoció, pero con los lanzamientos como Altima y lo que viene de los sedanes “seguiremos como la marca número uno”.

Armando Ávila, vicepresidente de Manufactura de Nissan Mexicana, afirmó que la automotriz ha introducido robots para sus procesos de ensamble, así como nuevos materiales de mayor calidad y resistencia y nuevos diseños de producto.

Armando Ávila, vicepresidente de Manufactura de Nissan Mexicana, afirmó que la automotriz ha introducido robots para sus procesos de ensamble, así como nuevos materiales de mayor calidad y resistencia y nuevos diseños de producto, con US$278 millones para la parte industrial. “Nuestra ruta es la manufactura 4.0, y vamos hacia allá”, aseveró.

Ávila, reconocido en Japón como un ingeniero de clase mundial por sus capacidades en el proceso de producción, adelantó que en Nissan “vamos a seguir invirtiendo”.

Refirió que desde hace décadas se trabaja con un grupo de proveedores “para caminar juntos e invertir todos, y eso es parte del éxito”. De acuerdo con las nuevas reglas del juego pactadas en el T-MEC, se debe cumplir con un mayor contenido regional, de 75%.

Nissan Mexicana se ha caracterizado por ser una armadora que trabaja en fortalecer a su cadena de proveedores para reducir costos y tiempos en la manufactura. Sin embargo, ahora la tendencia se encamina a una mayor exigencia para cumplir con más seguridad, tecnología y cuidado del medio ambiente.

Por ello, la nueva manufactura tendrá un acero más liviano y resistente y más sensores de seguridad, entre otros detalles con tecnología.

“Aunque se percibe a nivel mundial un cambio de preferencia entre el consumidor por las SUV, en Nissan también, estamos apostando por sedanes. Vemos que sigue siendo un segmento importante. La venta es de 40%, pero se requiere renovar”, detalló.

José Román mencionó que “se observa un entorno global turbulento. Hay signos en la industria que son ciclos normales y la diferencia es que estamos entre las marcas favoritas. Esto es porque Nissan lleva muchos años en el mercado y tenemos un servicio y calidad comprobados”.