Ciudad de México. Las japonesas Nissan y Toyota dijeron este lunes que preparan la reanudación progresiva de operaciones en sus plantas automotrices en México, con rigurosos protocolos sanitarios para evitar contagios de coronavirus entre sus trabajadores.

Los anuncios se producen mientras la propagación del nuevo virus no remite en el país, que se encuentra entre los diez con más fallecidos en el mundo al sumar 7.394 muertos y 68.620 infectados.

"El arranque gradual iniciará con la reincorporación de nuestras actividades directamente relacionadas con manufactura de vehículos y autopartes, en fechas específicas para cada una de las instalaciones", dijo la filial mexicana de Nissan en un comunicado.

La firma tiene fábricas en los estados Aguascalientes y Morelos, y había suspendido temporalmente su producción local el 25 de marzo por el brote de coronavirus.

Poco después, un portavoz de Toyota dijo a Reuters que la compañía se encuentra "en periodo de preparación para el reinicio gradual, cauto y ordenado" de sus operaciones en los estados Baja California y Guanajuato.

"Esta etapa contempla la implementación de protocolos y medidas de seguridad sanitaria, así como de actividades de capacitación y pruebas de producción que permitan la adaptación a los nuevos estándares", explicó, sin detallar fechas. "La seguridad y salud de nuestros asociados es nuestra prioridad", añadió.

La semana pasada la también japonesa Honda comenzó a reanudar de forma progresiva sus actividades en las plantas que tiene en los estados Guanajuato y Jalisco.

El Gobierno incorporó el 12 de mayo a la industria automotriz, que emplea un millón de trabajadores en el país, al listado de actividades económicas esenciales que pueden realizarse a pesar de que persisten las medidas de confinamiento social para frenar la propagación del virus.

El permiso para reabrir el sector automotor, junto con el minero y el de la construcción, rige a partir del 1 de junio y se dio en medio de presiones de las multinacionales de esa industria con inversiones en México y las autoridades de Estados Unidos para que las dos naciones vuelvan a poner en marcha de forma coordinada las cadenas de producción de ese negocio.