Ciudad de México. En el primer semestre del año, Petróleos Mexicanos (Pemex) rompió su propio récord de participación de las exportaciones petroleras sobre la producción nacional, ya que las ventas al exterior promediaron 1.149 millones de barriles diarios representando 69% de la extracción de la empresa.

Con lo anterior, también dejó el nivel más bajo de las últimas tres décadas en el envío de crudo para su proceso en las seis refinerías, mismo que fue de 576.939 barriles diarios en promedio entre enero y junio, con lo que al restar distintos remanentes que se ajustan en el proceso de distribución, el crudo para el proceso doméstico representó sólo 34,5% de la producción.

Así, el volumen que procesó la estatal petrolera en sus seis centros refinadores fue 11,5% inferior al que registró en el primer semestre del año pasado, con una baja de 74.817 barriles por día.

Cabe señalar que, en términos de participación del envío de crudo para su proceso doméstico sobre la extracción, la empresa mejoró ligeramente, ya que, con la refinería de Madero, Tamaulipas, completamente detenida, en el primer semestre del 2018 únicamente reportó una participación de 34,9% sobre la extracción, misma que mejoró apenas 1,3%, o 442 barriles diarios en el promedio de este año.

A pesar de que los envíos de crudo a las refinerías cayeron casi 15 puntos porcentuales en una década, además de la reducción en volumen de 55%, que significan 712.892 barriles diarios menos que en el 2009, la Secretaría de Energía mantiene la meta de pasar del actual 36 a 90% de su capacidad de proceso en el 2020, lo que significaría una necesidad de un volumen de 1.440 barriles diarios, 2,4 veces superior a lo que se procesa hoy.

Las exportaciones de crudo representaron para la empresa US$12.139 millones en esta primera mitad del año, monto que equivale a 60% del presupuesto para actividades exploratorias de Pemex en el 2019.

Este volumen para llegar a 90% de utilización de las refinerías significaría hoy pasar de 34,5% a nada menos que 90% del crudo que extrajo Pemex en el primer semestre del año, dejando únicamente 10% del crudo para la exportación. Pero para el próximo año, el gobierno pretende llegar a una producción de 1.866 millones de barriles diarios, con lo que con el uso a 90% de las refinerías, 77% de la extracción de crudo sería para consumo doméstico y sólo el restante 23% para exportaciones.

Pero las exportaciones de crudo representaron para la empresa US$12.139 millones en esta primera mitad del año, monto que equivale a 60% del presupuesto para actividades exploratorias de Pemex en el 2019.

Además, al concluir el 2023, el gobierno pretende también procesar por lo menos 320.000 barriles diarios de crudo en la nueva refinería de Dos Bocas, que sumados a las necesidades para la operación de las refinerías actuales equivaldrían a 1.760 millones de barriles diarios. Para ese año, en su Plan de Negocios 2019-2023 Pemex planteó llegar a una producción de 2.528 barriles por día de crudo, con lo que por lo menos 69% del crudo que se extraería sería utilizado para la refinación nacional.

Déficit de crudo para refinar en puerta. En su Plan de Negocios publicado en julio pasado para el 2019, Pemex prevé una producción de 1 millón 707.000 barriles de crudo y una exportación de 1 millón 141.000 barriles. La diferencia consiste en un volumen de 566.000 barriles de aceite disponibles para ser refinados localmente.

No obstante, para ese año Pemex anticipa que las seis plantas que a la fecha conforman su sistema de refinación procesen 643.000 barriles diarios de petróleo crudo, dando como resultado un déficit de 77.000 barriles diarios, equivalente a 12% de la meta de proceso de aceite.

Para el 2020, año en el que se proyectó mayor extracción de petróleo y menor venta en el exterior, el faltante baja a 10.000 barriles diarios, que cuentan por 1,3% de la meta de procesamiento para ese año, que es de 788.000 barriles diarios.

En los años subsiguientes, la brecha negativa crece a medida que lo hacen las metas de refinación. En el 2021 sube a 15.000 barriles diarios (1,5% de la meta de proceso de crudo); en el 2022, a 37.000 barriles (3,2%); en el 2023, a 61.000 barriles diarios (4,1%), y en el 2024, a 113.000 barriles diarios (7,6% de la meta de refinación).

Pemex prevé que el proceso de crudo en refinerías crezca 43% durante el sexenio, para pasar de 612.000 barriles diarios (menos de 40% de la capacidad de transformación actual) a 1 millón 485.000 barriles diarios (75% de la capacidad proyectada para ese año), gracias a la recuperación de la capacidad actual y a la puesta en marcha de la refinería de Dos Bocas.

Ya durante esta administración, la estatal importó un monto de 300.000 barriles de crudo ligero para la operación de las refinerías durante diciembre.