Ciudad de México.- Petróleos Mexicanos (Pemex) logró aumentar 106% el número de pozos de exploración y desarrollo ante la recuperación de los precios del crudo en los mercados del mundo.

La recuperación se logró luego de que en el sexenio pasado se registró un desplome constante en la realización de estas actividades, afectando con ello la incorporación de reservas y la producción.

Sin embargo, se espera que a partir de 2019, el rango de perforación se incremente de manera acelerada con el Plan Nacional para la Producción de Hidrocarburos, que contempla 117 pozos adicionales, la mayoría en aguas someras.

Según datos de la empresa, de enero a noviembre del año pasado se llevó a cabo la perforación de 144 pozos petroleros, cifra que por primera vez representó un nuevo crecimiento, ya que desde 2013 había reducido este tipo de trabajos.

Tan sólo en el mismo periodo de 2017, alcanzó apenas 70, siendo éste, el número más bajo de pozos en casi dos décadas.

Es así que la perforación de pozos entre enero y noviembre de este año es más del doble que el año pasado.

Del total de pozos perforaros, 126 fueron para desarrollo, los cuales representaron un alza de 144% comparados con los 49 que se registraron en el mismo periodo de 2017, mientras que los de exploración sumaron 18, los cuales mantienen una tendencia a la baja de 14,3%.

Este año, Pemex planea reactivar proyectos y acelerar el trabajo en sus asignaciones.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de 2019 a Pemex Exploración y Producción le asignaron 367 mil 5,1 millones de pesos (US$18.794 millones), 11% más que en 2018 cuando le otorgaron 328 mil 312,9 millones (US$ 16.790 millones).

Dichos recursos serán utilizados para llevar a cabo trabajos como la exploración de los campos Han, Ixtal-Manik, Crudo Ligero Marino, Integral Veracruz, Integral Cuenca de Macuspana, Cantarell, Burgos, Ek-Balam, Tsimin Xux, Exploración Campeche Oriente, Complejo Antonio J. Bermudez, entre otros.

Esto permitirá contribuir al incremento de las reservas y la producción ya que desde finales de 2014, el sector registró un fuerte impacto debido a la caída de los precios del crudo, lo que obligó a Pemex a modificar su plan de negocios y enfocarse sólo en aquellos proyectos, cuyo costo de extracción fuera menor a los US$20 por barril.