Lima.- La decisión del Gobierno peruano de otorgar a Southern Perú la licencia de construcción para el proyecto minero Tía María, más allá del tema económico, abre las puertas a otras inversiones mineras y energéticas en el país inca.

Entre ellas existen cuatro proyectos mineros que podrían sumarse este año, afirmó el director ejecutivo del Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (Iedep), de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), César Peñaranda.

“Para este año, se tenía previsto el inicio de la construcción de seis proyectos valorizados en US$3.442 millones, incluido Tía María (US$1.400 millones). Sin embargo, en este grupo el proyecto de Lagunas Norte fue suspendido. De esta manera, aparte de Tía María, solo cuatro quedarían en carrera valorizados en US$1.402 millones”, detalló.

Cabe resaltar que en abril de este año, la empresa Barrick Misquichilca decidió suspender la ampliación de la mina de oro Lagunas Norte que tenía prevista una inversión de US$640 millones.

Entre los cuatro proyectos que todavía esperan iniciar construcción, se encuentran la mina de oro Ampliación Santa María de la Minera Poderosa, con una inversión de US$110 millones, la de plata Corani (585 millones) de la canadiense Bear Creek, la de cobre Integración Coroccohuayco (590 millones) de Glencore y la de zinc Ampliación Pachapaqui (US$117 millones) de International Consolidated Minerales (ICM), según datos del Ministerio de Energía y Minas (Minem).

En tanto, otros 16 proyectos no mineros esperan adjudicarse este año a través de la Agencia de Promoción de la Inversión Privada (Proinversión) por un monto total de US$2.466 millones.

Aquí destacan el Nuevo Terminal Portuario de San Juan de Marcona (US$540 millones), Masificación del Uso de Gas Natural para el Centro y Sur del Perú (400 millones), el Proyecto Minero Algarrobo (350 millones), entre otros.  

Beneficiados. Peñaranda recalcó que para hacer realidad el proyecto minero Tía María debe ejecutarse y mejorarse las vías de acceso y salida, considerando que la producción minera será para la exportación, lo que requiere conexión con el puerto de Matarani.

“La inversión privada es aproximadamente 20% del producto bruto interno (PBI), es decir, alrededor de US$40.000 millones. La inversión total de Tía María, que se daría en cuatro años, es apenas el 0,04% del total. Pero, al iniciarse el proyecto, jalaría inversión adicional en otras actividades”, explicó.

En ese sentido, los sectores con mayor beneficio serán la industria (producción de maquinaria y equipo ligero), construcción (vías, vivienda, centros de salud) y servicios (ingeniería, consultoría). “Inclusive, habría mayor actividad en el sector comercio de la localidad.” 

Empleo con Tía María. En cuanto a la generación de empleo con el desarrollo de Ría María, el director ejecutivo del Iedep comentó que se espera la contratación de 3.600 personas en la fase de construcción y de 600 en la fase de operación. 

“Se ha calculado que por cada puesto de trabajo que genera la actividad minera se abren oportunidades de empleo para otras seis personas en los principales sectores económicos”, agregó el director ejecutivo del Iedep.

Si bien se espera que la inversión global de Tía María ascienda a US$1.400 millones -lo que representa aproximadamente 0,5% del PBI actual-, Peñaranda aclaró que dicha contribución se daría en los próximos cuatro años, durante todo el periodo de construcción de la mina que iniciaría este año y terminaría en el 2022.