Ciudad de México. El regulador ambiental de la industria petrolera en México dio su aval para la construcción de la costosa refinería de Dos Bocas, considerada uno de los proyectos de infraestructura más ambiciosos del presidente Andrés Manuel López Obrador.

La Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), expuso este lunes que la aprobación estaba sujeta a varias medidas ambientales que incluyen monitoreos o construcción de obras adicionales de protección a humedales.

La refinería, que estará ubicada en Dos Bocas, Tabasco, el estado natal de López Obrador, está programada para completarse en mayo de 2022 y procesaría 340.000 barriles por día.

"El proyecto cumplirá con todas las condicionantes para salvaguardar los bienes y servicios ambientales y el bienestar de las personas y comunidades", dijo el organismo en un comunicado.

En el documento, donde se detallan siete condicionantes, se prohíbe entre otros "interrumpir o desviar cualquier cauce o flujo de escurrimientos (temporales o permanentes)" y mantener la integridad del flujo hidrológico de la zona remanente del manglar que se localiza en las orillas del río Seco.

Un estudio de impacto ambiental en junio mostró que la refinería Dos Bocas, podría tener un impacto "severo" en la calidad del aire y las emisiones podrían extenderse a las ciudades cercanas, pero su evaluación general del impacto ambiental fue positiva.

Un estudio de impacto ambiental en junio mostró que la refinería Dos Bocas, valuada en US$8.000 millones, podría tener un impacto "severo" en la calidad del aire y las emisiones podrían extenderse a las ciudades cercanas, pero su evaluación general del impacto ambiental fue positiva.

La Secretaría de Energía de México no recibió ofertas de compañías privadas en una subasta a principios de este año para construir la refinería, por lo que asignó el proyecto a Pemex, que tiene poco dinero, lo que ha ejercido más presión sobre sus ya débiles finanzas.

La deuda financiera acumulada de Pemex, la más grande para cualquier compañía petrolera estatal en el mundo, y una fuerte carga impositiva que ha impedido que la empresa invierta lo suficiente en su negocio principal, han dado argumentos a las agencias para rebajar la calificación de la empresa.