Ciudad de México. El regulador petrolero mexicano aprobó este jueves planes de perforación de cinco proyectos en el mar con un compromiso de inversión por US$380 millones, de la que más de la mitad sería destinada a un bloque en aguas someras operado por Talos Energy.

Los planes forman parte de los más de 100 contratos de petróleo y gas adjudicados por el regulador desde 2015 y que podrían llevar a importantes flujos de producción pese a las críticas del presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, a la reforma energética del 2013 que hizo posibles los proyectos.

"Todo lo que se está haciendo ahorita de planes de exploración son básicamente la apuesta que tiene el mercado internacional acerca del potencial de estos proyectos", dijo a Reuters el analista de petróleo Gonzalo Monroy, basado en la Ciudad de México.

El consorcio liderado por Talos Energy perforará al menos un nuevo pozo en enero como parte de su contrato del Área 7, junto a su descubrimiento Zama anunciado el año pasado, según lo aprobado por el regulador, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), en una sesión de su órgano de gobierno.

El consorcio, que incluye a la británica Premier Oil y a la mexicana Sierra Oil & Gas, invertirá unos US$251 millones en 2019 en el bloque y también incluyó un segundo pozo "contingente" en sus planes de perforación.

La empresa estadounidense McDermott International dijo este jueves que se le adjudicó un contrato de Talos para trabajos de diseño y servicios de ingeniería para el proyecto Zama, que planea ejecutar con IO Oil & Gas Consulting, una empresa conjunta con la empresa de servicios Baker Hughes.

La CNH también aprobó por separado un plan de la rusa Lukoil para perforar su pozo Otomi-Oeste entre septiembre y noviembre de 2019 y gastar casi US$72 millones en su bloque del Área 12 en el transcurso del año.

En tanto, la italiana Eni planea perforar el pozo Saasken-1 en su bloque del Área 10 e invertir cerca de US$51 millones en el proyecto en 2019. Un segundo bloque de la empresa, el Área 14, tendrá una inversión de alrededor de cinco millones de dólares el próximo año, pero no habrá perforación.

También se aprobó un plan de la española Repsol para el bloque del Área 11, pero no incluye ningún pozo nuevo. López Obrador, un izquierdista que asumirá la presidencia en diciembre para un periodo de seis años, ha sido un agudo crítico de la histórica reforma energética promovida por el mandatario saliente, Enrique Peña Nieto.

Aunque ha dicho que no autorizará ninguna nueva subasta de petróleo hasta que su equipo haya completado la revisión de los contratos adjudicados, se ha comprometido a respetar los ya existentes.