Lima. Pobladores de una localidad remota en la amazonía de Perú tomaron las instalaciones de una petrolera operada por la canadiense PetroTal Corp para demandar servicios básicos, dijo este lunes el gremio de la industria.

La incursión es la última protesta dirigida a las operaciones extractivas en Perú en los últimos meses, lo que ha provocado llamados para que el gobierno del presidente Martín Vizcarra intensifique esfuerzos para prevenir conflictos.

El incidente en las instalaciones del lote 95 de PetroTal, ubicado en la región peruana Loreto, se produjo el domingo luego de que unos 70 residentes de la zona tomaron el control del bloque y paralizaron la producción, dijo un comunicado de la Sociedad Peruana de Hidrocarburos (SPH).

Los pobladores quieren que el Gobierno les brinde electricidad y otros servicios básicos, afirmó el gremio.

El lote 95 produce unos 2.000 barriles de petróleo por día desde que comenzó a operar en junio del 2018, según la empresa.

El negociador principal del Gobierno sobre conflictos con las comunidades no respondió de inmediato a las solicitudes de comentarios, tampoco los representantes de PetroTal. El lote 95 produce unos 2.000 barriles de petróleo por día desde que comenzó a operar en junio del 2018, según la empresa.

PetroTal, antes Sterling Resources Ltd, afirmó que está dispuesto a dialogar para escuchar la demanda de los residentes, según la SPH. "La violencia como vehículo para obtener la atención del Gobierno es algo que se debe erradicar", acotó.

El gobierno de Vizcarra todavía está luchando para poner fin al bloqueo vial de una comunidad indígena en los Andes que ha detenido las exportaciones de uno de los mayores productores de cobre del país. El febrero, llegó a un acuerdo con la comunidad tras la rotura de un gasoducto.

El SPH dijo que los conflictos corren el riesgo de ahuyentar las inversiones y pidió al Gobierno atender las necesidades de las comunidades remotas. PetroTal, según la SPH, planea invertir US$365 millones en los próximos cinco años en Perú.